Olor a hierba seca

Ha salido el segundo volumen de las memorias de Alejandro Llano, pensador español de prestigio, y me he animado con el primero. Le conozco personalmente y es brillante y divertido, con una personalidad francamente atractiva, pero mi experiencia con sus textos no era buena (por mi culpa) y dejé pasar el primer libro.

Me ha parecido más fresca y natural en la primera parte, en la que se centra en su familia, su juventud y primeros pasos profesionales. Desde ahí, ya se me ha hecho un poco largo. Liberal, peleón, optimista, lector empedernido, apasionado de la investigación y de la enseñanza. Se le ve consciente de sus talentos pero a la vez sencillo y en guardia contra la pedantería.

Consigue dejar claro a todo lo que se opone (que es bastante) sin atacar a nadie. Expone con claridad sus convicciones cristianas y muestra con contundencia la pacífica relación de éstas con la razón.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

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