Haikus e Hijos de la ira

Tres excursiones poéticas de agosto

Un viejo estanque (La Veleta, 2013). Leo un poco mas rápido de la cuenta esta antología de haikus españoles editada en mi ciudad. Unos 150 autores,  3-4 piezas por cabeza. Poesía de la sensación, la llaman. Eminentemente descriptiva. Sonoridad rítmica. Armonía. Sorpresa en el tercer verso. El título rinde homenaje a la figura de Bashoo.  Muchos sacados de El rincón del haiku. Irregular.

Había leído justo antes una colección de haikus de Benedetti, que me gustaron más. Más aforístico e ingenioso. Materialista y amable.

Hijos de la ira, de Dámaso Alonso, ha podido conmigo. Sentido de la vida, angustia, insomnio, injusticia, difuntos, la madre, Dios. Oscuro y pesado. Poemas largos y sin rima. “La vida es monstruosa porque es inexplicable” dice el autor que confiesa “total desilusión de ser hombre” cuando escribe este libro.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.