Igual me da

Así me las den todas

El origen de este dicho está basado en un hecho muy directamente relacionado con el actuar de la Ley y la Justicia. Cuentan que un alguacil, por orden del juez, fue una vez a ejecutar un mandamiento. Sin embargo, las cosas se le complicaron: en lugar de cobrar la multa que pretendía, sólo recibió como pago dos sonoros bofetazos. De regreso ante su superior y confiando en mover la cólera del juez contra el agresor, relató ante aquel lo sucedido y acabó por decir que los bofetones, en realidad, se los habían dado a él, al señor juez en su propia cara, debido a que no habían querido acatar la orden por él dictada. El juez -hombre de buen humor, sin dudas- lo escuchó pacientemente y le respondió: «Cierto… pero así me las den todas, como queriendo decir que, de esa manera, no tenía inconveniente en «cobrar una paliza». Si bien el dicho no es muy usado en la actualidad, suele usárse irónicamente, para dar a entender que algo nos es indiferente, sobre todo si se trata de males o desgracias ajenas.

Cobra

Política ficción. Una fantasía: dar todo el poder a alguien, sin límite de recursos, sin preguntas, para que haga desaparecer el negocio de la coca en el mundo. La cuestión es si el gobierno de USA está dispuesto de verdad a llegar hasta el final y asumir todo el coste.

Tenemos a dos personajes de anteriores novelas de Forsyth embarcados en la ambiciosa misión. El resto es el conocido oficio del escritor inglés: cambios de escenarios, múltiples acciones y personajes, acrónimos por todos lados, detallada descripción de todo tipo de armas y un conocimiento milimétrico del imperio de la droga. La novela va a mil por hora. Me ha parecido que los personajes están poco trabajados y todo se reduce a una espiral de hechos supersónica con poco elemento humano. De todas formas, es entretenida.

Forsyth sigue lejos de sus mejores libros y ya sólo le sigo por una especie de lealtad sentimental. La ficción de intriga criminal va desde hace años por otros derroteros mucho más duros (Ellroy, Winslow), con personaje más trabajados (Baldacci) e historias más complejas (Connelly).