Linda lleva a cuestas dos matrimonios rotos, una hija abandonada y no sabe si volverá a ver a su actual amante. La vida de Fanny, su íntima amiga y prima, ha discurrido por derroteros muy diferentes.
– Pobre Linda…
– No, no me compadezcas. He pasado once meses de felicidad perfecta y absoluta; me imagino que pocas personas pueden llegar a decir eso en el transcurso de su vida, por larga que sea.Yo también me lo imaginaba. Alfred y yo somos felices, tan felices como puede llegar a serlo un matrimonio: estamos enamorados, nos compenetramos intelectual y físicamente en todos los aspectos, disfrutamos con la mutua compañía, no tenemos problemas económicos y sí tres hijos maravillosos, y pese a todo, cuando analizo mi vida, día a día y minuto a minuto, parece componerse de una serie de pequeñas incomodidades: niñeras; cocineras; la pesadez interminable de la organización del hogar; el ruido exasperante y la conversación repetitiva y penetrante de los niños pequeños, que taladra el cerebro; su incapacidad absoluta para entretenerse solos; sus repentinas y temibles enfermedades; los nada infrecuentes prontos de mal genio de Alfred; sus quejas invariables sobre el pudin en las comi das; la constancia de que siempre utilizará mi pasta de dientes y siempre apretará el tubo por el centro. . . Éstos son los componentes del matrimonio, el pan integral de la vida, basto y rústico, pero nutritivo; Linda había estado alimentándose de aguamiel, y ése es un régimen incomparable.
Nancy Mitford, en A la caza del amor.
Atención

Español. Se usará indistintamente español o castellano para designar la lengua común de España y de los países hispanoamericanos. Los que hablan el idioma son hispanohablantes, no hispanoparlantes.
Espúreo. Lo correcto es espurio.
Estado. Escríbase con mayúscula la inicial al referirse a la organización política de un país o al conjunto de sus miembros.
Exclusivo. No es sinónimo de selecto, elegante.
Exento. Significa «eximido o liberado de algo»; por tanto, atribuyéndole el significado de carente, se comete grave error: «el programa de este partido está exento de innovaciones en el aspecto económico».
Escuchar. No confundir su uso con el del verbo oír.
Entrevista telefónica. Imposible. Eso sería crear la «visión auditiva».
[fuente: selección y orden propio a partir del Libro de estilo de ABC]
El ojo de jade (2007)
Después de oir hablar de ella aquí y allá la saco de la biblioteca. Distingo tres ingredientes: un deseo de mostrar la sociología china, el relato de la investigación de una pieza histórica desaparecida y la evolución de los problemas sentimentales y familiares de la protagonista. 224 páginas no dan para tanto y las tres cosas quedan difuminadas; ninguna llena por si sola y el conjunto resulta flojo. Para nosotros lo oriental es pintoresco y sentimos curiosidad pero esto aquí sólo es la ambientación y no se entra a fondo en nada. Lo segundo, como historia criminal, es absolutamente ligth. Sólo el tercer ingrediente tiene algunos momentos conseguidos.
Sin que sea un desastre, no me veo con fuerzas para recomendar este libro.
