Por encima de las limitaciones de la comparación (recorridos, rivales, materiales, alimentación, etc), el belga Merckx probablemente ha sido el mejor ciclista de la historia, o, lo que es lo mismo, el mejor atleta de fondo. Nunca se ha dado en un deportista una conjunción tan demoledora de obsesividad, ambición y talento. Su superioridad era tan irritante que convertía las pruebas en que participaba en un desanimante monólogo. Sólo corrió una vez la Vuelta a España, en el año 1973, un episodio más de su pelea con Ocaña. Simón Rufo (Madrid, 1943), periodista de AS, cubrió la carrera. Este libro recopila las crónicas que escribió día a día. Artículos, entrevistas y piezas breves (firmadas por Lomana) configuran una amplia cobertura que transmite con fidelidad el día a día de la carrera y lo que se cuece en el pelotón. Continuar leyendo «Rufo. La Vuelta a España»
Autor: Javier Cercas Rueda
Davies. Un hombre astuto
Con esta última ya se completan en castellano las once novelas que escribió el autor canadiense. Sus libros tienen una espesura ambiciosa por los temas que trata, y a la vez no renuncia a lo novelesco pues mima a sus personajes.
Jonathan Hullah, médico humanista, rememora su vida a raíz de la muerte en el altar de un sacerdote anglicano en Toronto. El recuerdo de sus padres, del colegio, de la universidad, de la experiencia de la guerra y de su establecimiento como hábil diagnosticador, y el de los amigos que va haciendo en cada época, son distintos episodios del gran tema de su vida, la relación entre la ciencia y la fe.
El tema religioso es tratado siempre de modo espinoso y algo obtuso. Se habla de la oración, de los milagros y de la belleza y el arte como ayudas en la relación con Dios, pero la religión siempre termina mostrándose como un modo de encastamiento social, una provisión de placer estético o una terapia médica. Tiene poco que ver con las vidas reales de los que la frecuentan. Se describen algunos comportamientos sacrílegos por parte de sacerdotes.
Menéndez Salmón. El Sistema
Intentar describir el escenario y el argumento de esta novela ocuparía toda la reseña y sólo llegaríamos a esbozarlos. Baste saber que en un tiempo poshumano el planeta se encuentra dominado por un poder de naturaleza coercitiva y que el protagonista y narrador es una especie de funcionario que empieza a pensar por su cuenta y se vuelve peligroso. La escritura es su medio de comprensión de un mundo que se desmorona.
Alegoría apocalíptica, experimento distópico o artefacto metafísico, esta novela ha dado a Menéndez Salmón (Gijón, 1971) el último Premio Biblioteca Breve, pero valiéndose de una fórmula tan exigente y arriesgada que limitará mucho su eco entre los que leen. Es un libro sobre el control disfrazado de seguridad, sobre el pensamiento independiente y la literatura, sobre el engarce individuo-Historia, todo dentro de una fábula narrativa enrevesada y difícil de asimilar. El estilo pulido y cada vez más preciso del escritor suaviza la recepción de un texto complejo en su desarrollo y cercano al hermetismo en sus conclusiones.
Con más de diez novelas en su haber, el escritor asturiano se está forjando un prestigio entre la crítica. La carga filosófica de sus libros lo condena a la minoría. La trama ligera y el arduo armazón simbólico de El Sistema lleva a concluir que lo mejor es el estilo. Y esa conclusión es peligrosa cuando se habla de una novela.