La música de una vida

En este mes de agosto, enfrascado en la reestructuración del blog, he buscado lecturas breves. Tenía buen recuerdo del Testamento francés de Makine, y ya saben que me tiran los que escriben en francés (aunque sean rusos de nacimiento, como Makine).

Este libro es una tontería tan absurda y aburrida que no voy a dedicarle mucho espacio. Es una historia difícil de entender, pese a su brevedad. Cuando una historia ya falla en la claridad, es imposible construir nada.

Los primeros meses de 1941 son tiempos difíciles para los habitantes de la Unión Soviética, pues al terror estalinista se unen los rumores de una pronta invasión nazi. Una tarde de mayo, un joven pianista moscovita, Alexei Berg, recibe el aviso de que no regrese a su casa, pues, en una de sus incontables redadas, la policía del régimen ha detenido a sus padres, acusados de supuestos e intrincados delitos políticos, y le busca también a él. Alexei tiene que huir precipitadamente a una aldea ucraniana donde unos parientes campesinos le esconden en un henil.

Mishima. El rumor del oleaje


Utajima es una islilla de 150 habitantes, un entorno arcádico que va a ser testigo de una historia de amor, la de Shinji (humilde pescador, huérfano de padre) y Hatsue (hija de padre rico). Todo es tan simple como una telenovela. Se aman, sufren dificultades y final feliz. Los otros actores son una chica enamorada de Shinji y un chico que persigue a Hatsue. Deseos, celos, estremecimientos, primeras caricias. Formalidad oriental.

Simplona. Sólo me ha llamado la atención que Mishima tiene una prosa bastante atenta a lo sensorial: olores, ruídos, colores, formas y sabores. Es lo primero que leo de él y me va a costar mucho que no sea lo último.

Así que usted comprenderá, de Magris

Inspirada en el mito de Orfeo y Eurídice, este texto (más que libro) de Magris recoge un largo monólogo: ella, muerta, rechaza el don de volver a ver una vez más a su amado, vivo; se explica ante una instancia (El Presidente de la Casa de Reposo) y recuerda su tiempo en el mundo. El amado es un escritor que sufre la pérdida de su musa, de la persona verdaderamente inspiradora y sostén de su trabajo. Ella se entretiene con frecuencia en el recuerdo de intimidades matrimoniales de alcoba.

Mito, fabulación y experiencia personal. Es difícil no imaginar a Marisa Madieri tras la figura de la narradora. Literatura de ideas, como todo lo de Magris, que no es santo de mi devoción, pero a quien de vez en cuando vuelvo, sobre todo si es breve. Este librito tiene un tono pesimista: al Presidente (¿Dios?) nadie lo ha visto jamás (ni aquí ni allí) y ella rechaza el reencuentro porque no puede ofrecer respuesta a nada: nada tiene sentido, ni aquí ni allí.