King y Maxwell de nuevo

Tercera novela de Baldacci protagonizada por Sean King y Michelle Maxwell. Investigan un cadáver que aparece en un centro de cerebros matemáticos que investigan sobre ordenadores cuánticos. Enfrente hay un campo de formación de élite ultasecreto de la CIA. El FBI y la DEA también andan por ahí, en una turbia nebulosa de intereses y métodos poco limpios. Mapas, túneles, tesoros, códigos nazis, espías, torturas, conspiración, drogas… a Baldacci se le va un poco la mano esta vez.

Sólo la historia de la investigación sobre la infancia de Michelle aporta un poco de entidad emotiva en un thriller hipertrofiado de acción. Todo muy llevadero, como siempre en este autor, en violencia y demás. Además, no me acordaba de nada de las anteriores andanzas de los dos investigadores, pues entre medias Baldacci ha introducido varios episodios del Camel Club. De todas , aunque lejos de sus mejores libros, es entretenida.

Sangre, crimen y balas

El otro día me topé en la biblioteca pública con Sangre, crimen y balas, un libro de Ray Collins sobre novela negra. Es breve, está lleno de fotos, pésimamente traducido y, asombroso, todo el fondo de la parte con texto no es blanco, sino con unos circulitos grises diminutos, como si quisieran hipnotizarte mientras lees. A pesar de todo esto, le eché un largo vistazo. Tiene un capítulo inicial histórico, que vale como introducción al género, y luego repasa a unos 20 autores, 18 de ellos norteamericanos. Lógicamente, destaca a Hammett, Chandler, Thompson y McDonald. También al Hammer de Spillane y los libros de Hadley Chase (en realidad, británico). Me he apuntado algunos títulos que no conocía y, según él, muy importantes (El pequeño César, de Burnett, Eleven mi horca, de Homes, y alguno más). El libro acaba con una lista -en inglés- de pelis fundamentales de género negro.

 

Flashforward

El asunto de la máquina del tiempo está muy trillado (Wells, Verne, la peli Qué bello es vivir, la de Regreso al futuro,…), tanto hacia atrás como hacia adelante. De esto va la novela Flasforward, y la serie televisiva basada en ella, actualmente emitiéndose e USA. La idea es buena: todo el mundo, durante dos minutos, ve su vida tal como será veintiún años más tarde. Y ahí acaba todo, pues la novela no tiene más que la idea. El resto es poco interesante, o está mal contado, o es pesado y farragoso. Se centra en dos de los casos (una pareja que sabe que no seguirán juntos y ya no saben si casarse o no, y un joven que descubre que morirá asesinado). Luego se desgranan mil y una implicaciones un poco agotadoras. Hay muchas páginas de ciencia que me han resultado aburridísimas. El remate son unas peregrinas ideas sobre el libre albedrío y un experimento sobre la eterna juventud.

A lo mejor la serie resulta más interesante. El libro es, sencillamente, malo.