Connelly

Me he puesto al día con Connelly. El periodista Jack McEvoy (recuerden, de El poeta) quiere despedirse a lo grande del Times LA que le quiere poner de patitas en la calle. Investiga un caso aparentemente cerrado y entra de nuevo en contacto con Rachel Walling (FBI, antigua conocida de los seguidores de Connelly). Se enfrentan a unos sádicos sexuales que asesinan a chicas jóvenes de largas piernas.

McEvoy y Walling forman una excepcional pareja llena de impulso e instinto. Connelly es imparable una vez la historia echa a andar. Imposible dejarla. El climax final no es de los más conseguidos pero lo importante, como tantas veces, es el trayecto. El ritmo es estupendo y no hay descripciones morbosas. Connelly no pone el acento en la truculencia ni en la sorpresa (conocemos a los culpables desde la segunda página), sino en la tensión (el proceso, la secuencia) y en la personalidad de los personajes, perseguidores y perseguidos.

Recuerden este cuadro para situar la obra. Actualización 10.III.14

Mejor que bien


Mejor que bien
es la primera novela del ciclo Strange y Quinn, que cuenta cúando y cómo se conocieron. Strange investiga la muerte de un joven policía negro a manos de otro policía (Quinn), en realidad ya ex-policía, a petición de la madre del muerto. Quinn fue exculpado pero Strange pondrá de manifiesto que fue utilizado para una ejecución planeada.

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Unseld. El autor y su editor

Un libro antiguo, de 1978. El editor alemán Siegfried Unseld (1924-2002) reflexiona sobre su labor de editor. Un largo artículo (lo más interesante) y cuatro conferencias sobre la suerte editorial de autores de primera en lengua alemana como Hesse, Walser, Rilke y Brecht.

El libro, «sagrada mercancía», como objeto de un trabajo que combina espíritu y negocio. La responsabilidad de apoyar lo que puede y debe ser, no sólo lo que es. La editorial literaria concebida sobre todo como relación con el autor. Y de ahí pasa a los cuatro autores, que personalmente conozco muy por encima y que me interesan regular, por lo que me ha parecido excesivo el minucioso detalle de la peripecia editorial de cada una de sus obras. Unseld conoce a fondo a esos autores, incluidos sus epistolarios, diarios, biografías, etc, y demuestra una gran comprensión y sintonía literaria con cada uno de ellos.

El primer capítulo me parece de interés general para todos los curiosos por el mundo del libro, el resto es para seguidores de la literatura alemana.