El deber. Winder

WINDER_El deberPor la saludable higiene mental de contradecirse a uno mismo vuelvo a leer otra de nazis. Marzo del 39, Praga, Rada es un funcionario serio, responsable, trabajador y con conciencia del deber. Sus jefes pueden confiar en él. Otra cuestión es cuando los alemanes ocupan su país y su propia familia se ve puesta en peligro.

Muy bien descritos el miedo y la inseguridad ante el futuro. La realidad irá ampliando su sentido del deber y cabrán en su vida más cosas que su familia y su trabajo.

Una novela patriótica bastante buena, complemento del reportaje Hhhh del que les hablé y de la famosa novela de Hrabal. Otro positivo para Periférica.

Silencios escogidos. Aforismos de Mateos

MATEOS_SilenciosMuy buen libro de aforismos del jerezano Mateos.

Veo tres grandes temas: Dios y la virtud, y ambos relacionados con los demás, y la soledad (noche, pensamiento, lenguaje). Luego asuntos varios (poder y política, dolor, escritura y poesía, la Historia).

Moralismo positivo, fondo cristiano, preocupación por la verdad, sentido común, claridad expositiva sin fuegos de aritificio.  Me ha recordado un poco a Porchia, que lo tengo reciente. También a Gómez Dávila.

Coincido con muchas de las cosas que dice, que es lo que en el fondo más nos gusta de los libros.

• (Del prólogo) El aforista desconfía, sobre todo, de las palabras, porque sospecha que, a poco que las palabras se juntan, llevan a quien las usa a la preocupación por el estilo. El aforista, en fin, aspira a desaparecer.
• Cuando recuerdo, me doy cuenta de que algo infinito me ha querido a través de todos los que me han querido.
• En el amor, no hagas distinciones: o todo o nada. O todos o nadie.
• Los grandes fines inventan los medios.
• Un cuerpo enfermo transparenta mejor el alma.

Tinto de verano I. Elvira Lindo

LINDO_Tinto_1Tinto de verano recoge las colaboraciones diarias que escribió Elvira Lindo en El País en agosto de 2000. Casualmente varias de ellas las leí el día que se publicaban y recuerdo que me hacían bastante gracia. Así que ahora me he hecho con el libro digital (y con el dos y el tres) y he pasado un rato divertido con sus ocurrencias.

Frescura, humor, sinvergonzonería, cierta mala leche, sarcasmo inteligente, coña gaditana y las verdades del barquero. Realidad y ficción autoalimentadas, caricaturas de seres de carne y hueso. Una mujer-personaje que cuenta cosas de su agosto en el campo, de su familia, de sus neurosis, insatisfacciones e inseguridades. Socióloga perspicaz e intelectual en ciernes, en su vida están Bashevis Singer y la preocupación por el peso, el cariño por los suyos y el deseo de matarlos. Lo profundo y lo superficial. Un irreverente retrato de familia con mucha gracia que trata sobre las cosas pequeñas de la vida, y, en el fondo, sobre la felicidad.

Es estilo directo y coloquial. Leído uno se ve claramente si el libro gusta o no.  Alguno de sus Manolito Gafotas he leído, y también alguna de sus novelas “normales”. Me gustan mucho más estos artículos.