Diarios de Renard

Diarios_RenardHors categorie, que decimos en el Tour. Me ha parecido un libro inmenso. Es de los mejores diarios de escritor que he leído. Esta edición de Mondadori es una selección, y eso cuenta. A mi en principio no me gustan las selecciones ni las antologías, ni siquiera cuando las hace el propio autor, pero la verdad es que hacen más humanas lecturas voluminosas.

Renard (1894-1910) es un escritor de segunda, autor de algunas novela (conocidas sólo para muy puestos: Piel de zanahoria e Historias naturales) y de varias obras de teatro pero, sobre todo, de este –merecidamente- célebre diario. Su mundo literario de principios del XX es el de los Daudet, Capus, Rostand, Schwob, y algo menos el de los Goncourt, Mirbeau y Loti. Pululan también por estas páginas Toulouse-Lautrec y la actriz S. Bernard.

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Cuadernos de escritura de Carlos Pujol

Carlos_PujolHe terminado los Cuadernos de escritura de Carlos Pujol. Una lectura muy provechosa, mucha sabiduría junta. Son tres libritos de aforismos y artículos breves de 1988, 1998, 2008 que se publicaron juntos en 2009.

Pujol (filólogo, poeta, traductor, novelista, crítico y ensayista) sabe algo del oficio y comparte todas sus intuiciones sobre el hecho de la escritura. Con gran sentido común y desparpajo intenta cercar una acción inasible y mostrarnos algunos caminos (esto sí, esto no) que lleven al hecho literario.

Me parece un libro estupendo para cualquier aficionado a escribir, o al menos a leer, y no digamos para el que escribe sobre lo que lee.

Muchos de estos aforismos (y otros que aparecerán) ya los he copiado para ustedes en el blog.

Los célebres Diarios de García Martín

Dicho_hechoHe disfrutado con estos diarios de García Martín. Es profesor universitario de literatura en Oviedo, lee mucho, escribe, forma parte de jurados de premios, asiste a varias tertulias literarias cada semana, va a congresos, frecuenta numerosas amistades y es un autorizado conocedor del mundillo literario español, sobre todo de poesía.

La principal virtud de estos textos, además de los conocimientos que aportan, es que el autor escribe con desparpajo y sinceridad, y no siempre piensa bien de todo y de todos. Los egos de los escritores son sometidos a un divertido escrutinio (empezando por el del propio del autor) donde no queda títere con cabeza. Opina en público lo que todos los enterados comentan en privado entre ellos.

He leído el volumen tres de estos diarios, Dicho y hecho (1992-1995). A veces copia una carta o transcribe una llamada de teléfono y no se indica el protagonista, pero es algo que termina no importando mucho.

Naturalmente anoto muchas cosas, entre ellas bastantes títulos a los que me gustaría hincar el diente alguna vez.

Acontecimientos, lecturas, pequeñas greguerías, un poema, “un buen diario se puede abrir por cualquier página y siempre encontraremos algo que nos divierta, nos emocione o nos haga pensar”.