Olafsdottir o la dificultad de repetir éxito

Rosa cándida fue una refrescante sorpresa del 2011, a pesar de no contener ningún elemento especialmente original. Olafsdottir gustó a todo el mundo con esa encantadora y delicada historia de amor. Por eso se la esperaba, y por eso el trabajo que nos llega ahora es insuficiente, sin altura. No es malo, pero sí claramente inferior.

Una mujer recién divorciada emprende un viaje por Islandia acompañada del hijo pequeño de una amiga. Una vidente le anuncia amores (tres) y que uno de ellos será definitivo. Ella está empeñada en eludir el rol de la maternidad. Ni los personajes, ni la historia, ni el tono ni el mensaje están al nivel de los de Rosa candida. La mujer es una isla no es positiva, es vulgar, es lo de siempre, y ni siquiera entretiene.

Decepción.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

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