Talese

He descubierto a Gay Talese. Todos los años tengo algún placer de este estilo. No he leído el libro que acaban de publicar en castellano sobre la mafia, sino uno anterior recopilación de artículos en revistas.

Esto no es periodismo informativo. El elige un personaje o un tema, lo estudia, lo conoce, lo entrevista, interroga a su entorno, y luego escribe quince o treinta páginas contando su historia, empleando las armas de la literatura. Hay narración, diálogo, conocemos pensamientos. Es el Nuevo Periodismo.

Magistrales sus textos sobre Nueva York, Sinatra y Joe Louis. Muy buenos todos los demás.

Un libro que deben leer, otro modo de contar la realidad que les dejará admirados y con ganas de más. Yo me he apuntado sus otros títulos.

Szymborska

 Me ha encantado este libro.

Siempre he desconfiado de la expresión “lee todo lo que cae en sus manos”, nadie tiene tanto tiempo para perderlo así ni tan poco criterio para seleccionar entre un material de por si infinito. Pero parece que la curiosidad de esta polaca premio nóbel no tiene límites, y casi hace de esa frase un lema de su vida.

¿A quien se le ocurre leer un libro sobre anécdotas de científicos, o sobre lemmings, hechizos, terrarios, historia de la higiene, historia de la moda, del humor francés, las brujas, accidentes domésticos, cómo empapelar tu casa, animales domésticos, el alfabeto chino, …? No sigo porque ya se hacen una idea.

El volumen recoge las originales reseñas que hizo la autora durante años a esta serie de libros tan singular. No siempre cuenta mucho de los textos, sino que toma pie de ellos para opinar sobre esto y aquello con sencillez, buen estilo, sentido común y un humor muy agradable.

Editar a Kafka


Kurt Wolff (1887-1963) fue un editor alemán de referencia en la primera mitad del siglo pasado. Se encargó de la obra de Heinrich Mann, Robert Walser, Franz Werfel y Georg Trakl, entre otros.

No escribió propiamente unas memorias, pero sí algunos textos en los que reflexionaba sobre su oficio. Autores, libros, aventuras (2004) es una miscelanea que incluye el contenido de tres conferencias radiofónicas, las impresiones de Wolff sobre tres de sus autores (Carl Sternheim, Franz Kafka y Karl Kraus), una selección de anotaciones en sus diarios cartas, notas y conferencias y, por último, su correspondencia con Kafka.

“Uno edita o bien los libros que considera que la gente debería leer, o bien los libros que piensa que la gente quiere leer. Los de la segunda categoría no cuentan”.

Esta frase resume el tipo de relación de Wolff con su tabajo. El libro es estupendo, aunque algunos de los autores de los que se habla son poco conocidos en el ámbito del castellano (al menos en España).