Trilogías, 8 de 12

Infantil y juvenil (fantasía, aventura,..)

Lloyd ALEXANDER, Crónicas de Prydain
5 volúmenes, 1992

Clive Staples LEWIS, Cuentos de Narnia
El sobrino del mago, 1955
El león, bruja y el armario, 1950

J. K. ROWLING, Harry Potter
HP y la piedra filosofal, 1998
HP y la cámara secreta,1999
HP y el prisionero de Azkabán, 2000
HP y el cáliz de fuego, 2001
HP y la Orden del Fénix, 2003
HP y el misterio del Príncipe, 2006
HP y Las Reliquias de la Muerte, 2008

Henry Rider HAGGARD
Las minas del Rey Salomón, 1885
Allan Quartermain, 1887

Perceval Christopher WREN
Beau Geste, 1967
Beau Sabreur
Beau Ideal

Beau geste es de los libros que más he recomendado en mi vida, y el mejor de esa trilogía. Si a alguien no le coge ese libro, su caso está perdido. La peli de Gary Cooper también vale la pena. De Narnia sólo he leído un par de ellos y no descarto seguir algún día.

Escrutopo y Orugario

He releído con cuidado, a lo largo de un par de meses, tomando notas, las Cartas del diablo a su sobrino, de C. S. Lewis. Sigo pensando, como la primera vez que lo leí, que es un libro estupendo. Certero, animante, positivo, divertido, lleno de conocimiento y experiencia de la vida cristiana y de las posibilidades del corazón del hombre. Es imposible no verse retratado en muchas de las escaramuzas a las que se ve sometido el “paciente” del aprendiz de tentador. Lewis nos advierte de que siempre la verdad y la luz siempre pueden más, si se quiere.

Aquí les dejo la primera carta, para hacerse una idea del estilo y temática del volumen.

Cautivado por Lewis

Mantengo una rara y paradójica relación con C. S. Lewis desde hace años. LLevo toda la vida diciendo que no termina de gustarme mucho y, a la vez, no dejo de leer sus libros. Ya he leído bastantes y sólo no me han gustado sus libros de ficción (nada el primero de La trilogía de Ramsom y poco los dos primeros de las Crónicas de Narnia). Respeto mucho sin embargo sus ensayos.

Ahora le ha tocado a Cautivado por la alegría, donde cuenta sus años de formación, centrándose en todo lo que le llevó a recuperar su enfriada fe cristiana. Me ha resultado interesante y, sobre todo, es un gustazo leerle. Se expresa con elegancia, es claro, amable, inteligente, ve mucho de lo que pasa a su alrededor, parece totalmente honesto, da confianza, es divertido. Amaba los libros por encima de todo y guardaba como un tesoro sus amistades.

Su amistad con Tolkien y su admiración por Chesterton son sólo dos detalles más que me lo hacen muy simpático.