Usos impropios

Protagonizar. Es un sinsentido que una multitud protagonice algo. Recuérdese el significado etimológico de la palabra. Tampoco es correcto en frases como: «un disparo protagonizado por el delantero X» . Es tan ridículo como escribir: «he recibido una carta protagonizada por Paco».

Propiciar. Significa «favorecer la ejecución de algo». Es absurdo, por tanto, escribir: «los adivinos propician (por pronostican) un año lleno de dificultades». El verbo sólo puede emplearse cuando favorece activamente la realización de algo.

Registrar. Los accidentes, los atentados, los combates no se registran sino que suceden, ocurren, se libran…

Reivindicar. Significa «reclamar, exigir uno aquello a que tiene derecho». Se emplea mal en frases como: «Nadie ha reivindicado aún el crimen». Y referido a atentados, no debe emplearse nunca. Utilícese, en estos casos, declararse autor, atribuirse.

Biblioteca digital mundial

Ya está disponible en Internet, a través del sitio wdl.

Reúne mapas, textos, fotos, grabaciones y películas de todos los tiempos y explica en siete idiomas las joyas y reliquias culturales de todas las bibliotecas del planeta. Tiene, sobre todo, carácter patrimonial», anticipó ayer a LA NACION Abdelaziz Abid, coordinador del proyecto impulsado por la Unesco y otras 32 instituciones.

Continuar leyendo «Biblioteca digital mundial»

Cela y la imaginación

Interesante opinión de José Antonio: Cela es un buen escritor pero no un buen novelista, tiene lenguaje y memoria pero nula imaginación. Se tira más de la moto y afirma que La familia de Pascual Duarte no debe ser suyo. Completa su comentario diciendo que es un hombre sin sentido moral («el sexo es un puro entretenimiento») y por tanto no obsceno. Debo decir que José Antonio es un hombre culto que sabe quien es Gerard Genette.

A mi La rosa y Viaje a la Alcarria no me dijeron nada. No creo que sean malos, pero a mi no me interesaron. La colmena me pareció un experimento narrativo aceptable aunque un poco largo. La historia de Pascual Duarte es impactante e inolvidable. No le he leído más, así que no sé si sus posteriores novelas hay mucha imaginación o no. Pero coincido con el principio de José Antonio: la auténtica literatura exige crear, también la realista, no sólo levantar acta de hechos.