Dura la lluvia que cae. Carpenter

CarpenterDura la lluvia que cae, novela de Don Carpenter de 1966, elogiada y recomendada por Pelecanos. A sugerencia de un lector de este blog me hago con el epub y le echo un largo vistazo. Aprecio el estilo directo y sin adornos pero pronto me desentiendo de las peripecias de Jack Levitt, un auténtico desastre como persona. Su vida se consume en un estado permanente el aburrimiento, y llega a perder casi toda noción práctica de lo que está mal. Pero como no es tonto termina dándose cuenta, y sólo logra ver salida en el suicidio. Orfanato, cárcel, delitos, homosexualidad, submundos del billar y el boxeo. Un libro largo para una historia muy poco nueva y con escasos ingredientes atractivos.

De todos modos, gracias por la sugerencia, a priori tenía algunos elementos que podrían haberme gustado.

El santuario de la lectura

lectura

Los lectores empedernidos están aquejados de una incurable nostalgia del libro; vivir les parece un oscuro amasijo de cosas que les pasan, pero apenas despiertan su interés, mientras que lo que no ha sucedido a nadie puede apasionarles como la verdad más honda.
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Quizá leer y escribir sea lo único que valga la pena aprender, lo único que haya que enseñar de veras a todo el mundo para la honrosa supervivencia. (…) todo lo demás se daría por añadidura, se encuentra en libros…que hay que saber leer y escribir.

Carlos Pujol. Cuaderno de escritura (1988)

Morais. Un viaje de diez metros

MORAIS_viaje_diez_metrosLa recomendación de Aceprensa me llevó a esta novela, aún sabiendo que no me gustan especialmente los libros sobre comida. Y tampoco los libros sobre la India. Pero como  casi todo pasa en Francia, que me tira, me animé.

Es la historia de cómo Hassan Haji pasó a convertirse en uno de los grandes chef de Francia y llegó a conseguir tres estrellas Michelin. Con talento y trabajo superó los desgarramientos del exilio y el océano cultural que lo excluía de la elitista haute cuisine.

La historia es simpática y hay amor, arte, relaciones familiares, amistad y, por supuesto, mucha comida por todas partes.

Entretenida y sin el rollo sentimentalón de Masterchef.