Yalom. Un año con Schopenhauer

Shopenhauer - YalomEl día que Nietzsche lloró me pareció una buena novela. Ahora encuentro esta sobre Shopenhauer. La otra era una reconstrucción novelada de la vida del filósofo y ésta es una exposición del pensamiento de S intercalada en una historia actual que cuenta el desarrollo de un grupo de terapia. El grupo lo forman varios personajes y conocemos todas sus historias. Gente rara y poco atractiva en general. Por medio, varios capítulos escuetos no novelados contando la vida de S.

Todo el libro es una excusa para hablar de S. Se podría haber abreviado sin merma la abundante paja. Pasa por ser un pensador con rasgos de genialidad y con una prosa estupenda. Era un gran misántropo y un pesimista implacable.

Todos los hombres quieren llegar a una edad avanzada… ese momento de la vida del cual podría decirse: Hoy es un mal día, y cada día será peor, hasta que ocurra lo peor de todo.

La mitad de la sabiduría del mundo se resume en el adagio: ‘No cedas jamás ni al amor ni al odio’; la otra mitad es no decir nada ni creer en nada.

Como en todas partes, también cosas aprovechables:

Desear lo menos posible y saber tanto como pueda.

En el árbol del silencio hay que buscar los frutos de la paz.

Puedo soportar la idea de que, dentro de poco tiempo, los gusanos habrán comido mi cuerpo, pero la idea de que los profesores de filosofía mordisqueen mi filosofía me da escalofríos.

Tomás Segovia. El tiempo en los brazos I

SEGOVIA_Tiempo_ITomás Segovia (1927-2011) es un poeta valenciano que vivió gran parte de su vida exiliado en México. Pre-Textos ha publicado en dos tomos (1950-1983 y 1984-2005) las notas que iba tomando en sucesivos cuadernos a lo largo de su vida. Están editadas por el autor, con supresiones e iniciales en el lugar de muchos nombres.

Ni son propiamente diario íntimo ni testimonio de época, aunque a veces algo de eso hay. Predomina lo reflexivo, el ensayo breve. Segovia es sobre todo un pensador al que gusta ejercitar su inteligencia con una pluma entre las manos.

Habla mucho de arte y poesía, de Dios y de los demás, del silencio y la soledad. Poemas, prosas, aforismos, epigramas, ensayos, lecturas, películas, retratos y comentarios. Sus escritores admirados (JRJ, Camus, Mann, Valéry) y los denigrados.

Frecuentemente encabalga reflexiones sobre lo que le preocupa en el momento: la esperanza, la libertad, la pereza, el sacrificio, la botánica o la obediencia. No suele ser muy benévolo en sus juicios hacia los demás y cansa un poco el tono de queja permanente (sobre todo por la falta de tiempo para escribir).

Una inteligencia superior, sin duda, y desde muy joven. Un grueso volumen con muchas cosas interesantes pero que me ha costado algunas semanas digerir. Ahora no tengo prisa por buscar el segundo.

Un hombre al margen. Postel

POSTEL_Hombre-margenDamien North es un profesor de universidad que vive solo desde hace diez años, cuando murió la mujer con la que convivía. Es un hombre tímido, inseguro, ordenado y escrupuloso. La policía descubre una descarga de imágenes pedófilas en su ordenador. Él dice que es inocente pero la prueba es inapelable. ¿Tiene realmente ese problema, se trata de un malentendido, es una trampa?

Es un libro sobre la opinión pública, sobre el alcance de las decisiones judiciales, sobre la fama, sobre si uno puede demostrar que es inocente, sobre si realmente se es, sobre cómo nos percibimos y cómo nos perciben los demás. El derecho es la mejor manera que hemos encontrado los hombres para regular nuestras vidas, pero dista mucho de ser perfecta. Como dice la cita de La Rochefoucauld que encabeza el libro: “Nunca hace tanto bien la verdad en el mundo cuanto daño hacen sus apariencias”.

La idea general de la historia está bien y tiene fuerza, aunque hay recovecos y añadidos que sobran y le restan intensidad. La expresión es a veces rebuscada. Pero, en general, es interesante.