El problema del dolor. Lewis

LEWIS_DolorPara mi Lewis es el apologista cristiano más interesante. O, al menos, el que más me gusta. Es un pensador y ensayista espeso en algunos momentos pero que siempre hace que el esfuerzo valga la pena. Como narrador me parece limitado, pero sus artículos y ensayos breves me parecen una lectura imprescindible para todo aquel que quiera profundizar en la dimensión espiritual del hombre.

Después de recomendarlo a un amigo que necesitaba este libro, he releído El problema del dolor y he vuelto a disfrutar con sus explicaciones, argumentos y ejemplos. Es breve pero enjundioso. El asunto no es una cuestión fácil pero merece la pena dedicarle algún esfuerzo pues todos hemos de pasar por él. Lewis es bastante lógico, nada enfático ni dogmático, no pretende imponerse con violencia mientras nos conduce sin resquicios a donde quiere llegar.

El complemento natural de este libro es el que escribió a la muerte de su mujer, Una pena en observación.

Iribarren. Diario de K.

IRIBARREN_DiarioEstupendo este libro de Iribarren, su primero de prosa, diario en sentido amplio, colección de aforismos más bien. A mi me ha caído fenomenal, como me pasó con Uriarte (más propiamente diarista, más sofisticado y matizado) y Eder (más propiamente aforista y menos pesimista), mi trilogía vasca (viva) desde ahora.

Les dejo aquí una amplia selección de sus pensamientos. El orden y la selección por temas es mía y muy matizable. Al final no lo haré, pero me han entrado ganas de leer algo de su poesía.

El libro es largo, algo infrecuente en el género. Debe llevar toda la vida coleccionando estas “barojianas bagatelas de otoño”, componiendo esta “filosofía de bolsillo” que tiene mucha verdad. Aunque no toda, le pesa mucho la losa de su pesimismo.

Están muy presentes: San Sebastián, el mar, los trenes, la lluvia y el fuego, la soledad, JRJ, Renard. Y, siempre, la decepción. Con todo, estará, seguro, entre mis lecturas destacadas del año.

Sofismas de Vicente Núñez

NUÑEZEl cordobés Vicente Núñez (1926-2002) publicó este casi millar de aforismos en el suplemento dominical del diario Córdoba entre octubre de 1987 y diciembre de 1992.

Piezas breves, completas e intensas, con menos contenido relativista del que podría esperarse por el título con el que el autor las engloba.

Me ha gustado regular, aunque tiene cosas buenas. Con demasiada frecuencia lo he encontrado oscuro y en pocas ocasiones he encontrado auténtica belleza formal.

Ahí va una pequeña selección:

El hombre que se apoya en el aire adquiere la consistencia de las estrellas.

Todo uniforme desnuda.

Lo que la arruga expresa es conducta.

¿Pero qué vas a averiguar por una carretera? ¡Métete por las trochas!

Tienes que hallar tu soledad; ese es el dormitorio del ser.

Si no cierro los ojos, ¿cómo voy a ver?

La carcajada de la naturaleza de la ciencia es olímpica.

Todas las posturas incómodas son elegantes.

Un solo bostezo aniquila diez años de intensa pasión.

Sólo en el torero coinciden el hombre con el macho. Nunca más.