Por favor, cuida de mamá. Kyung-Sook Shin

KYUNG_MamáUna familia surcoreana de pueblo, cinco hijos. Todos se abren paso en la vida, incluso bien. Cuando los padres, mayores, visitan a los hijos en Seúl, la madre desaparece en la estación de metro.

Un narrador se va dirigiendo en segunda persona a varios de los protagonistas (la hija escritora, el hijo mayor, el marido) que van recordando, mientras la buscan, quien fue realmente su madre para ellos. Una mujer dura y sacrificada que sólo ha vivido generosamente para los demás. Hacía lo que había que hacer, independientemente de sus gustos. Su nombre casi ni aparece en el libro, es simplemente «mamá». Caen en la cuenta de que ella también era una persona con sus propios gustos, salud y sueños. Todos sufren porque no saben si podrán ya hacer algo más por ella o decirle lo que sienten.

Una historia tierna (no sensiblera) y llena de humanidad con la que nos identificamos fácilmente. Un canto a la figura de la madre y un acercamiento a la cultura de un país poco conocido.

La cámara oscura. Sueños de Perec

PERECPerec me parece un escritor muy original e interesante, a falta de leer aún su obra magna La vida, instrucciones de uso.

Ahora me prestan una obra muy menor en una preciosa edición (como todas las de Impedimenta). Se trata de 124 sueños que tuvo el autor entre 1968 y 1972. La mayoría no tienen sentido y no hay nada de los experimentos lingüísticos que han hecho famoso al francés. El libro es una soberana tontería, que jamás se hubiera publicado si el firmante no fuera un escritor de prestigio. Se nos anuncia como “lleno de sorpresas y asociaciones inesperadas” pero yo he debido perdérmelas todas. A menos que estén en las partes que no he leído.

Relámpagos. Nuevos aforismos de Eder

EDER
Estupenda esta nueva recopilación de aforismos de Eder.

Reproduzco este acertado párrafo final (que, por cierto, no queda claro si es del propio autor o no):

El aforismo como relámpago

El amor, la muerte, el paso del tiempo, los viajes, la injusticia, del destino, el poder, los paraísos perdidos, el egoísmo, el sentido de la vida, la amistad, la ambición, la belleza. Punto. Éstos son los grandes temas literarios. El escritor de aforismos escribe sobre todos estos temas osadamente porque el género es así, superficial y profundo a la vez. Con la máxima brevedad el aforista trata de decir algo que merezca la pena de ser leído y recordado. Perfección formal, agudeza, lucidez, ironía y gracia son algunas de las características que salvan al género aforista. Si no, se cae en la tonta ingeniosidad, en las meras ocurrencias, en una estéril grandilocuencia. Pero cuando el aforista acierta se produce el milagro. Los buenos aforismos son como relámpagos en la oscuridad.

He marcado tantos que no vale la pena reproducir algunos. A mi me interesan más los consejos, los que ayudan a vivir, los que me afectan, aunque también disfruto con sus ocurrencias, sus comparaciones felices y los reconocimientos de cosas que yo también pensaba y nunca hubiera dicho tan bien. Eder es claro, sencillo, A es B, tiempos en presente, construcciones transparentes. Casi todas sus frases tienen algo, es difícil descartar alguna absolutamente.

Por si no quedó claro la otra vez que apareció por aquí, no pierdan más tiempo y léanlo cuanto antes. También tiene actividad en presente en Facebook.

Aquí pueden ver a Eder leyendo algunos de estos aforismos.