DeLillo

No aprecio especialmente los libros de DeLillo. Puede resultar interesante para algunos (pocos, porque es difícil) pero a mi no me gustan ni sus historias ni el modo de contarlas. Fui a él porque supe que Philip Roth o Auster han dicho que lo leen y mi admirada Carmen Martín Gaite lo adoraba. Le encasillan lo críticos como postmoderno, al lado de Pynchon (que no he leído porque temo que no me va a gustar).

Aquí tienen algunas ideas sobre uno de sus últimos libros, que leí hace un par de años.

Continuar leyendo «DeLillo»

¿Quien vigila al árbitro?

Leo en la revista Qué leer de marzo un artículo de Rafael Reig sobre la crítica literaria. Me ha hecho pensar.

Su tesis: Los suplementos culturales de los periódicos y sus reseñas no sirven para nada, son predecibles y prescindibles. Y todos los saben: Los Reyes no existen, son….¡las editoriales! El Washington Post va a eliminar ese suplemento y ya sólo quedan en USA dos grandes periódicos que lo mantienen.

Mi opinión: casi del todo de acuerdo. Ya me lo repite mi intuitivo amigo Mateo García Lobato: «los críticos no servís para nada». Pienso que los lectores buscan referencias más certeras en amigos de confianza y en blogs y webs independientes. Una prueba de ello -y lo sé de buena tinta- es que los grandes grupos editoriales están empezando a fijarse en los blogs.

Estos días, en la prensa

Salman Rushdie, La encantadora de Florencia. José María Guelbenzu en Babelia y Rodrigo Fresán en ABCD.

Guy de Maupassant, Cuentos esenciales.

Peter Ackroyd, Shakespeare. La biografía.

El hombre más buscado, de John Le Carré.

Juan Manuel de Prada comenta a Yates, Las hermanas Grimes y Vía revolucionaria.

Acantilado publica el epistolario de Joseph Roth.