Oates incansable

He reseñado La hija el sepulturero, de Joyce Carol Oates. Esto es parte de que he escrito, el texto completo lo tienen en Aceprensa.

Rebecca es hija de unos judíos alemanes que huyen a Nueva York en 1936. El padre es un perturbado violento y bebedor lleno de odio a causa de su situación, de lo que deja atrás y de los prejuicios con que se encuentra en su nueva tierra. Su mujer e hijos viven aterrorizados por sus estallidos descontrolados. La segunda etapa de Rebecca es un matrimonio infeliz y la tercera su vida junto a un hombre al que quiere, pero con el que no se casa. La carrera exitosa de su hijo pianista y el reencuentro al final de su vida con una prima que vivió en sus carnes el horror nazi serán las escasas alegrías de toda una vida. Por medio hay otra historia de un asesino múltiple y de una joven a la que Rebecca roba su nombre en un confuso juego de identidades, en un intento obsesivo y alucinatorio de romper con el pasado.

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Le Clézio

He recibido varios e-mails pidiendo orientación sobre J.M.G. Le Clézio, Premio Nobel de Literatura 2008. No puedo decir nada de él. Le conocía y nunca sentí interés por leer sus libros (experimentación, lirismo, exotismo, Africa, contacto con la naturaleza, viajes) a pesar de que tiendo a lo francés. La Academia le ha definido como «un escritor de la ruptura, de la aventura poética y del éxtasis sensual», que ha sabido «explorar la humanidad, dentro y fuera de la civilización dominante».

A pesar del premio, que, como todos saben, no es una referencia infalible, no tengo intención de leerlo por ahora. Quizás algún día, si se encarta,…

Me resulta incomprensible este resultado viendo una lista donde están Philip Roth, Antonio Lobo Antunes o incluso Claudio Magris.

Paretsky

Les extracto la reseña de Golpe de sangre que he publicado en Aceprensa.

En 1982 nació el personaje de Victoria Warshawski, una abogada radical, divorciada, treintañera, hija de un policía de origen polaco y de una emigrante italiana, trabaja en Chicago y suele investigar delitos de guante blanco (casos de seguros y finanzas, de dinero y de poder), siempre con crímenes de por medio. Desde esa fecha Paretsky (Iowa, 1947) ha escrito catorce novelas contando sus casos. Caroline, antigua amiga de infancia, nunca ha sabido quien fue su padre y le pide que lo averigue. Esto removerá secretos bien guardados y enfrentará a la investigadora a una combinación letal de poderes, el político, el industrial y el del crimen organizado. Por medio un vergonzoso secreto familiar.

Paretsky no renuncia a los enganches del género (acción con alguna dosis de violencia, trama absorbente, ramificaciones bien entrelazadas que reclaman respuesta, intriga) pero también profundiza en algunos aspectos menos frecuentes por estos lares que hacen más interesante aún la novela. Por una parte, se ahonda en el carácter de Victoria y de los personajes más importantes; no son títeres al servicio de una trama sino que sabemos muchas cosas de cómo son, de su pasado, de porqué se interrelacionan como lo hacen. Son seres vivos llenos de matices, creíbles. Esto hace al libro serio y consistente. Por otra, Paretsky quiere reflexionar sobre el mal y la verdad. Victoria es audaz, competitiva, constante y llena de recursos, y sabe disparar si es necesario, pero también es reflexiva e inteligente, honrada y humana, capaz de verse afectada por lo que pasa a su alrededor. Por lo demás, la ambientación y detalles técnicos y sociológicos están muy cuidados y el final bien resuelto. Un acierto por tanto la recuperación de este título de 1988, que demuestra que el calificativo «novela negra» incluye cosas muy diferentes.

Me alegro de haber leído este libro y de poder recomendarlo.