Al cine con Marías

Se recogen artículos de Javier Marías ya publicados en prensa en los que, directa o indirectamente, se habla de cine.Sus filias y fobias, extremas en ambos casos pues es un hombre apasionado. Me parece coherente en un escritor que sus directores favoritos sean los directores-guionistas, los directores totales del cine de autor (Wilder, Mankiewicz, Welles,..). Lo que le gusta le gusta mucho y con lo que no le pasa lo mismo. El mismo se da cuenta de su visceralidad y a veces no intenta justificarse, aunque suele dar razones de sus opiniones y suelen ser bastante convincentes. No comparto su adoración por John Ford y John Wayne, y me hacen gracia sus despotriques sobre los Oscar, el cine español, los Querejeta y su «adaptación» de Todas las almas, sus indignaciones contra los maltratos a la lengua o la estupidez generalizada de la televisión en nuestro país.

Me gusta mucho el cine y bastante el modo de escribir de Marías, así que necesariamente he disfrutado con este libro.

Les copiaré otro día su lista de películas favoritas.

Banks

Me ha resultado desagradable la lectura de Juegos de familia, del escocés Iain Banks. No había leído nada de él, ni nada de nadie, creo, publicado por La Factoría de Ideas. Es una historia construida con cierta solidez pero tremendamente vulgar. Un clan familiar se reune para festejar el ochenta cumpleaños de la abuela y decidir si venden el negocio familiar. Dos dudas hasta el final: ¿venderán? ¿volveran a unirse los primos que estuvieron una vez enamorados? Es todo. El relleno es original donde los haya: tacos, blasfemias, groserías, alcohol, drogas, suicidios, abortos, incestos, la clásica historia de iniciación sexual primito-primita en versión hiperrealista,…en fin. Sólo he leído con atención las cincuenta primeras páginas.

De esos libros que ni siquiera vendo en la librería de viejo.

La tercera virgen

Una de las novelas más complejas de Fred Vargas, de las que he leído hasta ahora. El tema es conocido: la quimérica aspiración de huir de la muerte, la persecución del elixir de la vida. Una antigua fórmula medieval que incluye cabellos de mujeres vírgenes y huesos de ciervos y de gatos. Adamsberg consigue a duras penas relacionar extrañas desapariciones, saqueos de tumbas y mutilaciones de ciervos. A la vez debe lidiar con su difícil relación amorosa con Camille, y con un elemento de su infancia que reaparece buscando venganza. Danglard, Retancourt y demás habituales de la Brigada parisina completan una vez más el cuadro.

Interesante la cuestión de los criminales disociados.A mi me ha gustado mucho. Aunque, repito, Vargas es bastante singular. Ha de gustar su estilo de personajes y el modo de hacer avanzar las historias.