A quienes hayan leído Sale el espectro, que ya comenté en una entrada, pueden interesarles los detalles de la visita de Zuckerman a Leonoff, que se cuentan en este otro libro. Muy anterior.
Es una novela sobre la vida de los escritores. O mejor, sobre la no-vida, sobre aquello a lo que renuncian para consagrarse a su imaginación. Viven pobremente en la realidad para gozar de una existencia rica en su mente.
Los escritores buenos suelen ser meticulosos y exigentes. Y también vanidosos.
Esto es Roth, y es Zuckerman, por tanto se abordan, además de la cuestión de la literatura, el sexo, los judíos y la familia.
Hay una reinterpretación cruel de la historia de Ana Frank, que en realidad seguiría viva pero que se mantiene en secreto para seguir alimentando la autolástima judía.

