Lecturas y picoteos, 2 de 7

UMBRAL_burguésEn El escritor de diarios se reflexiona sobré qué lleva a un escritor a escribirlos y qué busca el lector en esos libros, al tiempo que se repasa la trayectoria del género en España. Sólido, como casi todo lo de Trapiello.

Sobre De ida y vuelta (García-Máiquez) podría decir lo mismo que sobre el otro libro del autor que ya comenté. Vale la pena.  He recopilado casi todos los libros memorialísticos de Umbral y voy poco a poco disfrutando del festín. Diario de un escritor burgués es estupendo.

Dos tomos más de los diarios de García Martín a los que he accedido gracias a las maravillas del préstamo interbibliotecario. Colección de días y Todo al día. Igual con estos tres primeros de Llop, muy interesantes: La estación inmóvil, Champán y sapos y Arsenal. Memoria por correspondencia (Reyes) me ha defraudado, como casi siempre me ocurre cuando pongo mucho empeño en conseguir un libro. Pobre y repetitivo.

Lecturas y picoteos, 1 de 7

BALTANÁSUn alto porcentaje de lo que leo-hojeo-picoteo últimamente son cosas escritas originalmente en castellano, y de no ficción.

Hay cosas interesantes en la breve Una invitación a leer… mejor (Caldera), una reinvindicación inteligente de la lectura y una propuesta valiente que no sé si aceptarán los jóvenes imagenadictos. El novelista perplejo (Chirbes) es el segundo libro ensayístico del autor sobre los libros y sus autores favoritos. Ya comenté otro. Bastante bueno. Una curiosidad: La linterna de Diógenes (Guillén), un peruano que entrevista (destrozando), a todos los escritores españoles de los veinte. Se leen con una sonrisa las diez primeras. El resto es todo igual y cansa.

Minoría absoluta (Baltanás) es un ramillete de aforismos que me ha gustado bastante, con sentido común y con gracia. Algunos son más flojos y desentonan, pero la mayoría están bien. El papa de la misericordia (Martínez Brocal) es un libro-crónica lleno de anécdotas que agradezco al autor porque me ha acercado a Francisco.

Steinhardt. El diario de la felicidad

SteinhardtSteinhardt (1912-1989) fue un intelectual rumano de origen judío que sufrió la represión comunista en los años 60. Estuvo en la cárcel cuatro años y se convirtió al cristianismo ortodoxo al inicio del periodo de reclusión. Los últimos años de su vida, desde 1980, los vivió como monje.

En 1991 se publicó este extraordinario libro íntimo donde cuenta su conversión y reflexiona sobre la fe y la libertad. Se centra en el periodo carcelario pero hay apuntes fechados mucho antes (1924) y también después (1971). El libro es una especie de collage con digresiones filosóficas, religiosas, históricas y políticas. Hay abundantes citas literarias y de los Evangelios. El asunto central es la libertad, la alegría de la fe, la importancia de hacer el bien y oponernos al mal y a la estupidez.

Steinhardt es implacable en sus razonamientos a la vez que amable en sus propuestas, y logra presentar de modo muy atractivo el hecho religioso y sus consecuencias prácticas en la vida. Es un hombre de gran cultura y fina inteligencia. Maneja muchas fuentes francesas pero conoce todas las literaturas, también la española (Cervantes, Unamuno, Ortega, etc).

El libro me ha parecido grandioso, de un poderío ético y religioso incontestable. Los totalitarismos del S. XX estrellándose contra un proceso de auténtica metanoia interior. Este abogado y literato (y monje después) es un ejemplo luminoso de resistencia ética e integridad moral. Es un libro largo (muy bien editado, por cierto) que hay que leer con calma, pero donde se encuentran cosas casi en cada página. El rumano tiene unos de esos hombros gigantescos sobre los que auparnos y ver más lejos. Una lectura que me ha hecho bien, que difícilmente olvidaré y sobre la que volveré.