Aprender a redactar

Luis Ramoneda, filólogo y poeta, acaba de publicar en Rialp un Manual de redacción.

4 partes:
• Ortografía (acentos, signos de puntuación,..)
• Morfología y sintaxis (verbos, adjetivos, conjunciones, adverbios,…)
• Palabras y frases (extranjerismos, barbarismos,…)
• Textos (narrativos, expositivos, cartas,…).

Todo bien expuesto, con múltiples ejemplos, para ayudarnos a escribir con claridad, sencillez y corrección. La edición es clara y atractiva y resultan fáciles las búsquedas y consultas.

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Si tú me dices ven…

Espinosa (Barcelona) actúa, dirige, escribe, ha hecho cine, teatro y tv, ha escrito dos novelas y, además, es ingeniero, todo eso con 38 años y tras haber superado varios cánceres y perder una pierna. Se muestra optimista ante la vida en las entrevistas que concede y manifiesta que, más que creer en Dios, cree en que existen personas buenas que nos muestran caminos y transmiten energía.

De eso va esta novela. El protagonista tiene unos cuarenta años y su matrimonio está en crisis. Viaja a Capri a buscar a un niño desaparecido (es su trabajo) y recuerda a las dos personas que más le influyeron en su niñez, y por qué.

Cuando se escribe una novela para dar un mensaje se corre el peligro de que la narración se resienta. Espinosa está todo el tiempo al borde del precipicio en este sentido. Quiere hablar de la importancia de reír, de las claves de la felicidad, de la necesidad de aceptarse a uno mismo superando las convenciones, de ayudarnos unos a otros, de pararnos a pensar, de confiar en los demás. Al peligroso tufillo de autoayuda trivial se une una querencia ternurística muy próxima al melodrama. La historia presente que se narra sabe a poco y los recuerdos del pasado explican unas relaciones algo artificiosas.

Con todo, el libro tiene buen fondo y se lee con simpatía. Sin duda ayuda el tono directo y coloquial (aunque correcto) y que es breve. Un narración sencilla y comercial. El elevado número de ejemplares vendidos en España muestra sin duda la necesidad de oír mensajes positivos. Que sean obvios o que se mezclen con ficciones endebles no es algo que preocupe al gran público.

Sánchez Ferlosio

Rafael Sánchez Ferlosio es uno de nuestros dinosaurios intocables. Pasa por ser un pensador independiente, misántropo y feroz, al margen de todo, alguien que sólo debe rendir cuenta a la inteligencia.

A mi me encantó El Jarama, más por el estilo que por la trama, lógicamente, y me deslumbró de nuevo la prosa de El testimonio de Yarfoz (lo que no impidió que la historia llegara a aburrirme llegado cierto momento). Creo que su Alfanhuí está sobrevalorado.

No había leído nada de sus libros de ensayo y ahora cogí en la Biblioteca Vendrán más años malos y nos harán más ciegos, que ganó en su día el Nacional de Ensayo. ¿Algo que añadir después de un título así? Pues eso, destila pesimismo. Con un estilo algo manierista a veces y siempre indignado, arremete contra las imposibles relaciones entre los hombres, contra el periodismo, contra el paso del tiempo, contra el españolismo malo, contra el culto a la historia. Un pataleo lleno de razones pero sin razón, donde intercala también pequeñas poesías, breves relatos y hasta un villancico.

Esperaba más.