Crematorio. Chirbes


Esta novela es desoladora.

Considero a Chirbes un escritor de los buenos. No es tan famoso como Muñoz Molina o Marsé, pero tiene un estilo con cosas parecidas, en la voz y en el tono sombrío. Sólo había leído una novela suya y un libro de relatos, y ahora me he animado con su aclamado éxito del 2007, sobre la que se ha estrenado este año una miniserie para TV que ha gustado.

La muerte de Matías desencadena los recuerdos de todo el clan familiar, que pivota sobre Rubén, millonario constructor de la costa valenciana. El tiempo real de la historia transcurre en un día, pero la novela se remonta hasta la infancia de Rubén y Matías. Cada personaje da pie a Chirbes para hablar de muchas cosas: el culto al cuerpo, el medio ambiente, la profesión universitaria, el mundo del arte, las mafias rusas, las relaciones familiares, el arte, la clase, la cultura, la vejez. Casi todos son seres egoístas, primarios, que cifran su felicidad en el placer, en el poder o en las posesiones materiales, o en las tres, y para conseguirlos no escatiman en medios. Al final todo se reduce al tedio que necesariamente aparece cuando los deseos llevan las riendas.

Continuar leyendo «Crematorio. Chirbes»

Ayllón: Desfile de modelos

Desfile de modelos, análisis de la conducta ética, resultó finalista del premio Anagrama de ensayo en 1996.

Es un libro que reclama una segunda lectura pues condensa muchos conceptos, citas, autores y visiones, en un apretadísimo e intenso resumen. De sus ocho capítulos, me han gustado especialmente los dedicados al placer (Freud), el deber (Kant, Nietzsche) y el amor y los sentimientos. Ayllón bebe de la literatura con mayúsculas (Homero, Shakespeare, Dostoievski) y de los pensadores clásicos (Aristóteles, Platón, Marco Aurelio, Séneca), todo bien digerido y puesto en relación.

Lo mejor desde luego es leer a los originales pero, no nos engañemos, eso van a hacerlo muy pocos. Y aquí entra Ayllón.

La lectura como acto creador

La editorial Alba tiene una colección de libritos que llama Guías del escritor. Cuando fui a buscar El octavo día me topé con una de Carme Font titulada Cómo escribir sobre una lectura. En cien páginas explica qué debe contener un informe para una editorial y qué una reseña que oriente a un posible lector. Todo explicado de un modo sencillo y ameno, sin meterse en grandes profundidades.

Mucho más interesantes son los que leí hace años de Manguel (Una historia de la lectura, 1998) y el de Adler (Cómo leer un libro, 1940)

Está bien cuando explica que el lector no es sólo un consumidor. También es creador de significado literario y estético. Leer es un acto creativo de interpretación y reinterpretación del mensaje del autor. Muchas grandes obras tienen variedad de significados según el lector. Cada persona aborda la lectura desde una perspectiva única que compendia sus habilidades, conocimientos, bagaje, cultura, deseos, prejuicios y expectativas.