Jobs según Isaacson. Presentar sin explicar

He tardado un año en ponerme con él, pero ya está.

En el libro de Elliot que lei ya estaba todo lo esencial que hay que saber, pero el de Isaacson es una lectura imperdonable para todo maquero. El acercamiento es exhaustivo, sincero y honesto, me parece. Queda claro que estamos ante un hombre fuera de lo común (en algunos aspectos) y a las vez con grandes limitaciones, algo que no deben olvidar los buscadores de ídolos.

Hizo tantas cosas espectaculares que el mero relato de ellas absorbe el 95% de las 700 págs. Isaacson se ha volcado haciendo entrevistas y redactando de modo claro y ameno, pero no sé si ha pensado mucho en lo que quería decir sobre Jobs. Prefiero las biografías más reflexivas, menos cronológicas. Naturalmente me ha encantado saber más detalles sobre el iMac, sobre los inicios de Apple, sobre la familia de Jobs, sobre el iPad, sobre Lasseter y Pixar, incluso sobre NeXT, pero espero algo más de una biografía, sobre todo si se anuncia como «definitiva» u «oficial».

Para los que quieran saber algo sobre Jobs pero este libro les parezca excesivo, creo que es suficiente con el que ya les reseñé.

Todo Pelecanos


Actualización 10.III.14.

Les dejo un CUADRO de los libros de Pelecanos, con enlaces a mis comentarios en el blog. Como ven en castellano no se han publicado los ciclos de los 90 (los de Nick Stefanos y el D. C Quartet).

Aquí les dejo enlazada la página del autor y un buen artículo en castellano sobre toda su obra.

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Connelly

Me he puesto al día con Connelly. El periodista Jack McEvoy (recuerden, de El poeta) quiere despedirse a lo grande del Times LA que le quiere poner de patitas en la calle. Investiga un caso aparentemente cerrado y entra de nuevo en contacto con Rachel Walling (FBI, antigua conocida de los seguidores de Connelly). Se enfrentan a unos sádicos sexuales que asesinan a chicas jóvenes de largas piernas.

McEvoy y Walling forman una excepcional pareja llena de impulso e instinto. Connelly es imparable una vez la historia echa a andar. Imposible dejarla. El climax final no es de los más conseguidos pero lo importante, como tantas veces, es el trayecto. El ritmo es estupendo y no hay descripciones morbosas. Connelly no pone el acento en la truculencia ni en la sorpresa (conocemos a los culpables desde la segunda página), sino en la tensión (el proceso, la secuencia) y en la personalidad de los personajes, perseguidores y perseguidos.

Recuerden este cuadro para situar la obra. Actualización 10.III.14