Rosa candida

Bonita novela.

Cada historia de amor es única, como lo es cada persona, y por eso no nos cansamos de leer novelas como esta, donde lo de siempre es a la vez completamente nuevo. La rosa candida es una flor de ocho pétalos y tallo sin espinas y es la aportación, en forma de esqueje, que el joven Arnljótur lleva consigo cuando se traslada para ocuparse de la reconstrucción de la rosaleda de un antiguo monasterio. Atrás deja a su padre casi octogenario, a su hermano gemelo autista, a su madre fallecida aunque muy presente, y a una hija de meses fruto de una fugaz e irrepetida relación con Anna. Una circunstancia fortuita hará que Arnjóltur, Anna y la niña pasen juntos un mes y descubrirán que forma quieren dar a su relación, inicialmente de dos desconocidos que compartieron un momento de pasión. Anna y Arnjóltur han empezado las cosas por el final, pero las circunstancias les ponen en disposición de compartir algo más que una paternidad biológica.

El material de la narración es absolutamente normal y doméstico. Pequeños detalles, ordinarios sucesos y diálogos familiares van enmarcando un universo de emociones (la filiación, la paternidad, el amor, la amistad) e inquietudes (la muerte, el peso de la corporalidad, la posibilidad de conocer al otro) en el que Arnjóltur va cociéndose en su camino hacia la madurez. Uno de los monjes del monasterio se convertirá en amigo y consejero y el joven evolucionará desde una visión trivializadora de las relaciones íntimas hacia una concepción más humana, coherente con el amor y la paternidad.

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Nesbo. La estrella del diablo

El noruego Jo Nesbo (1960) es líder de un grupo de rock. En 1997 publicó su primera novela negra y nació el inspector Harry Hole. La tercera (Petirrojo), la cuarta (Némesis) y la quinta (La estrella del diablo) han sido publicadas en España. Y hay hasta una novena, hasta ahora, publicada en 2009.

Ya comenté que me parece un escritor de género estupendo, no sólo entre los nórdicos, sino entre todos los actuales vivos.

En esta ocasión Hole está tocando fondo en lo personal. Es importante haber leído las anteriores novelas para comprender el alcance de su foso y su relación con sus compañeros. En el que puede ser su último caso, se enfrenta a una serie de barrocos asesinatos rituales. A la vez, sigue persiguiendo un rastro de corrupción que pudo provocar la muerte de alguien muy cercano.

La trama es muy buena, llena de realismo y de detalles que te llevan a pensar que lo que estás leyendo es verdad. Que el personaje es de carne y hueso y que si eso sucediera sería así.

Su compañero-enemigo Waaler define a Hole: resuelto, listo, creativo, íntegro, mentalmente fuerte.

Nesbo estructura muy bien sus novelas. Cuando otros habrían acabado, él empieza.

No se la pierdan.

El puente de los Asesinos

Diego Alatriste, soldado viejo, tiene su biografía pintada en la estampa, un cuerpo recosido tras mil peleas y una media sonrisa que se vende muy cara. Treinta años al servicio de unos reyes dueños de medio mundo y temidos por el otro medio, batiéndose por una patria desagradecida, han borrado la alegría de su cara. Sus únicas lealtades son con los compañeros de armas, con los que ha defendido a España o se ha aliado en aventuras mercenarias. Gente de acero y silencios, pendencieros, bebedores y taciturnos. Iñigo Balboa vuelve a relatar un nuevo episodio de sus memorias, el séptimo, cuando él tenía ya dieciocho años.

Ya los hemos visto juntos en Sevilla, Madrid, Flandes y el Mediterráneo. Ahora el tablero del poder les coloca en Venecia, donde habrán de llevar a cabo una misión de sangre para desestabilizar políticamente a la Serenísima, en favor del austria de turno y de su todopoderoso valido. Estamos en 1627. La misión tiene peligro y tendrán que afrontar a extraños compañeros. Quizás se presente la oportunidad de ajustar cuentas por fin con el siniestro sicario Malatesta. Volveremos a encontrarnos con Quevedo e intervendrán otros personajes históricos, como Saavedra de Fajardo.

Pérez-Reverte se mueve de nuevo a sus anchas en unos escenarios históricos que domina. Controla y explica con destreza los tejemanejes políticos de la época, se gusta retratando el carácter español y muestra con mucho acierto la psicología militar y la camaradería varonil de unos personajes cansados para los que el honor lo es todo. Lo único, en realidad.

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