Por favor, cuida de mamá. Kyung-Sook Shin

KYUNG_MamáUna familia surcoreana de pueblo, cinco hijos. Todos se abren paso en la vida, incluso bien. Cuando los padres, mayores, visitan a los hijos en Seúl, la madre desaparece en la estación de metro.

Un narrador se va dirigiendo en segunda persona a varios de los protagonistas (la hija escritora, el hijo mayor, el marido) que van recordando, mientras la buscan, quien fue realmente su madre para ellos. Una mujer dura y sacrificada que sólo ha vivido generosamente para los demás. Hacía lo que había que hacer, independientemente de sus gustos. Su nombre casi ni aparece en el libro, es simplemente «mamá». Caen en la cuenta de que ella también era una persona con sus propios gustos, salud y sueños. Todos sufren porque no saben si podrán ya hacer algo más por ella o decirle lo que sienten.

Una historia tierna (no sensiblera) y llena de humanidad con la que nos identificamos fácilmente. Un canto a la figura de la madre y un acercamiento a la cultura de un país poco conocido.

Mary Ann Clark. Un biblioteca de verano

CLARK_BibliotecaBreve libro de memorias de la escritora norteamericana Mary Ann Clark (1928-1996). Nos situamos en 1946. Sus padres han muerto en un bombardeo en la 2ªGM y ella se recupera en Francia, en la casa de un tío muy querido, también recientemente fallecido. Allí, durante un verano, organiza un sistema de préstamo de libros. Más tarde conoce al que será su marido.

La educación recibida de su tío, en la que es básica el amor a los libros, le permite calmarse poco a poco del dolor de la pérdida. El arte de la conversación, no guardar rencor, aceptar las propias limitaciones, alimentar el carácter con lo que nos hace felices, serán sus inspiraciones en ese momento negro de su vida.

Clark se muestra una excelente lectora que sabe dialogar con sus autores favoritos. “No podía separar los libros de mi vida verdadera. Los libros eran la vida”. Hazlitt, los moralistas franceses, Dickens y otros escritores son tan reales en su vida como las personas de carne y hueso con las que se relaciona. Un libro sencillo, sobrio e íntimo que nos anima a leer mejor.

Chandler. Adiós, pequeña

CHANDLEREn Adiós, pequeña un tipo gigantesco sale de la cárcel y busca a su antiguo amor y a quien le denunció. Al mismo tiempo, un gigoló estafador es asesinado mientras se dispone a recuperar un collar de jade. Marlowe de por medio en dos casos que terminan siendo uno.

Nuestro detective es el de siempre: su pipa, su botella, sus flirteos, su cabezonería y su intuición. Y su lengua. Esta novela, más que otras suyas, es de una esgrima verbal agotadora. En la novela hay mucha gente a la que molestan los chistes continuos de Marlowe, que terminan por hacerse cargantes al lector más entregado.

Joyas, drogas, whisky, estafas, asesinatos, corrupción policial. Se me ha hecho pesada. A la mitad mi principal interés era que terminara de una vez. Muy por debajo de El sueño eterno y de El largo adiós. Va a resultar que su calidad no es tan constante como ocurre, por ejemplo, en Hammett.