El problema del dolor. Lewis

LEWIS_DolorPara mi Lewis es el apologista cristiano más interesante. O, al menos, el que más me gusta. Es un pensador y ensayista espeso en algunos momentos pero que siempre hace que el esfuerzo valga la pena. Como narrador me parece limitado, pero sus artículos y ensayos breves me parecen una lectura imprescindible para todo aquel que quiera profundizar en la dimensión espiritual del hombre.

Después de recomendarlo a un amigo que necesitaba este libro, he releído El problema del dolor y he vuelto a disfrutar con sus explicaciones, argumentos y ejemplos. Es breve pero enjundioso. El asunto no es una cuestión fácil pero merece la pena dedicarle algún esfuerzo pues todos hemos de pasar por él. Lewis es bastante lógico, nada enfático ni dogmático, no pretende imponerse con violencia mientras nos conduce sin resquicios a donde quiere llegar.

El complemento natural de este libro es el que escribió a la muerte de su mujer, Una pena en observación.

Iribarren. Diario de K.

IRIBARREN_DiarioEstupendo este libro de Iribarren, su primero de prosa, diario en sentido amplio, colección de aforismos más bien. A mi me ha caído fenomenal, como me pasó con Uriarte (más propiamente diarista, más sofisticado y matizado) y Eder (más propiamente aforista y menos pesimista), mi trilogía vasca (viva) desde ahora.

Les dejo aquí una amplia selección de sus pensamientos. El orden y la selección por temas es mía y muy matizable. Al final no lo haré, pero me han entrado ganas de leer algo de su poesía.

El libro es largo, algo infrecuente en el género. Debe llevar toda la vida coleccionando estas “barojianas bagatelas de otoño”, componiendo esta “filosofía de bolsillo” que tiene mucha verdad. Aunque no toda, le pesa mucho la losa de su pesimismo.

Están muy presentes: San Sebastián, el mar, los trenes, la lluvia y el fuego, la soledad, JRJ, Renard. Y, siempre, la decepción. Con todo, estará, seguro, entre mis lecturas destacadas del año.

Indridason. La mujer de verde

INDRIDASON_Mujer_de_verdeBastante buena esta novela de Indridason. Aparecen en una colina unos huesos humanos que pueden llevar ahí cuarenta años. A Erlendur el tiempo no le importa y hay que saber qué pasó cueste lo que cueste. Paralelamente vamos sabiendo cosas de una familia que vivió cerca hace aproximadamente ese tiempo y del dueño que les alquiló la casa. El presente recorre la investigación y los problemas familiares de Erlendur, de los que llegamos a conocer sus orígenes. Todos estos frentes están bien dosificados y entrelazados con suma habilidad.

La historia es de una violencia silenciosa pero brutal, y no solo física o, mejor, sobre todo no física. Un libro sobre el miedo. Tiene el efecto de sobrecogernos porque es tremendamente plástico y realista. Sus personajes están llenos de vida, aunque se trate de una vida que prefieres ver lejos de ti. En esta cuarta novela del ciclo (segunda de las traducidas en España) sabemos por fin además qué pasó con el matrimonio de Erlendur (y qué hay tras la relación que tiene con sus hijos) y qué ocurrió con su hermano cuando eran niños.

Erlendur es un personaje estrafalario, un policía de espesas cejas que siempre parece tener la mente en otro sitio, vestido de modo desastrado, un sabelotodo que anda buscándose extrañamente a sí mismo y que llena su existencia volcándose en el trabajo.

Probablemente uno de los dos o tres mejores autores actuales de novela negra. Y quiero decir absolutamente, no sólo entre los nórdicos.