David Vann. Caribou Island

Novelón.

Gary e Irene llevan treinta años juntos y ella acaba de jubilarse como profesora. Rhoda, la hija mayor, está a punto de casarse y Mark, el otro hijo, vive su vida alegremente fuera del hogar familiar. Todos viven en Alaska en torno al lago Skilak. Gary se propone materializar un viejo sueño, construir una cabaña en una isla situada en el centro del lago y trasladarse a vivir allí con Irene.

Enseguida se nos muestra crudamente la insatisfacción en que vive el matrimonio. El proyecto de la cabaña significa para Gary una última oportunidad de reconstruir su destrozado ego, de hacer algo bien por fin mientras no deja de plantearse si escogió a la compañera adecuada para su vida. Para Irene pronto se convierte en una nueva confirmación de a donde le ha llevado su vida con Gary: algo mal concebido, chapuceramente planificado y peor ejecutado. La relación entre ambos está gravemente deteriorada y sólo hay breves destellos de ternura y colaboración en un panorama agrio y seco. La tensión se va haciendo insoportable capítulo a capítulo. Irene somatiza trágicamente la autocompasión y el odio que la invaden, y Gary se va ahogando en su propio resentimiento mientras ve hundirse su último proyecto, su última mentira.

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Uriarte, dos

Segunda entrega de los diarios de Iñaki Uriarte, notas de los años 2004 a 2007. Leído el primer volumen, este se saborea con la familiaridad con que se trata a conocidos. Están todas las mismas cosas, sin gritar, con sentido común.

Imperdonable que hable de los “tronos” de la Semana santa de Sevilla.

Me anoto buscar las cartas de Madame Du Deffand (ya las vi citadas también en Cioran) y echar un vistazo a los diarios de García Martín.

He anotado bastantes detalles que sería prolijo señalar aquí. Baste decir que he disfrutado esta lectura como la primera y que la recomiendo.

Ginzburg. Pequeñas virtudes

Estupendo libro. Once textos recopilados, escritos por la escritora italiana entre los 28 y los 46 años, que podríamos calificar de ensayos autobiográficos. Desprenden intimidad, nostalgia, melancolía, ternura, delicadeza. Evoca personas y lugares, el estímulo de la amistad, la unión de la vida matrimonial. También la importancia de la lectura y la vocación por la escritura. También la experiencia del mal, la guerra y el exilio.

Me han gustado especialmente el que describe las relaciones humanas (familia, compañeros, amigos, marido e hijos, estos últimos “el prójimo por excelencia”) y el de la educación (ir a por lo grande).

Sin proponérmelo, ya han caído en mis manos tres libros de la Ginzburg, la novela Léxico familiar (que no me llamó mucho la atención), su ensayito biográfico sobre Chéjov (interesante) y éste, el que más me ha gustado sin duda.