Delibes. Una introducción


En torno a 1995, recién llegado a Granada, leí todas las novelas de Delibes, estaba entusiasmado con él. De esos tiempos son algunas notas que redacté sobre él, de las que salieron algunas reseñas y comentarios en algunas publicaciones universitarias. Las he encontrado y pueden leerlas. Están tomadas para mi, así que la redacción es casera, pero quizás puedan servir a alguien como aperitivo. No tengo tiempo de corregirlas y hacer algo mejor, así que van como las tenía:

DELIBES – Una introducción

Ya han pasado algunos años desde entonces y me entusiasmo cada vez que veo en mi estantería los 7 tomos de sus obras completas, que compré recientemente al Círculo. Una relectura que emprenderé seguro.

Pobres gentes

Primer libro que escribió el maestro ruso, y que publicó con éxito por entregas en un periódico en 1845. Es la historia a través de cartas de la relación entre Makar Dévushkin y la joven Varvara Dobroiólova. Son pobres, están aburridos, buscan afecto y están ligados por cierto grado de parentesco. Tienen amor propio y sentido del pudor. Les gusta la literatura.

Personajes patéticos que dan vueltas a su situación y a sus consecuencias (enfermedad, infelicidad, alcohol). “La desgracia es una enfermedad contagiosa”.

Es un poco pesada y repetitiva. Muy lejos de las grandes novelas finales.

Seve Ballesteros

Dentro de unos días hará un año de la muerte de Severiano Ballesteros, y he pensado que era un buen momento para hincar el diente a su autobiografía. Apasionado, carismático, genial y muy trabajador. Directo e independiente. Con carácter. Líder inspirador y leyenda del golf mundial.

Es un libro sencillo, en tono de charla de amigos. Correcto al hablar de todos sus «oponentes» (sean directivos, jugadores, familiares o quien sea) pero contundente al explicar su versión de las cosas. Casi siempre los culpables resultan ser los demás, pero, ¿no pensamos lo mismo casi todos?

Esta anécdota de Gary Player resume su filosofía deportiva:

Recuerdo que en una ocasión, un hombre se le acercó a Gary Player, que era un jugador que a veces no jugaba tan bien como reflejaba al final su tarjeta, y le dijo:
—Señor Player, tiene usted mucha suerte.
—Sí, sí, tiene usted razón —le respondió Gary Player —, y cuanto más entreno, más suerte tengo.
Yo creo ciegamente en esta máxima de Gary Player, porque si tienes talento, pero no tienes disciplina, constancia y espíritu de sacrificio, no consigues el éxito en ningún orden de la vida. No hay otro secreto para ser campeón.

Quizás un poquito largo, con algunas repeticiones. Una lectura sólo, sin duda, para amantes del golf.