Librerías

Les dejo un artículo periodístico de hace unos años. Defiende las librerías y ataca la venta de libros en grandes superficies. Como comprenderán, a mi las librerías me encantan, aunque no llega a molestarme lo de ver libros en el Alcampo. Si paso por Madrid y tengo un rato, siempre voy a La Casa del Libro en Gran Vía, un lugar que me parece el colmo de la felicidad.

En Granada estamos a otro nivel, pero algo hay. Hace tiempo pasé un mes en Grenoble: en una ciudad la mitad de grande que Granada hay, al menos, cuatro librerías de proporciones similares a La Casa del Libro de Madrid. Pero en fin, librería, Corte Inglés, Círculo de lectores, e-books, qué más da.

Otro Ludlum


De estos días, en la prensa:

– El protocolo Sigma, del fallecido y admirado Robert Ludlum.
– Reseña de Aquí empieza nuestra historia (Tobias Wolff) por Juan Manuel de Prada. Un libro que buscaré y leeré.
– Un artículo sobre Joseph Roth por Mercedes Monmany en el setenta aniversario de su muerte.
– TODO Ripley, Patricia Highsmith. Anagrama, 2009. 1.276 páginas, 24 euros.
– Sangre negra, por Fernando Martínez Laínez.

Joseph Roth

Son tan bonitos los libros de El Acantilado que es difícil resistirse a ellos. Pero no lean este librillo de Joseph Roth porque no se harán cargo del autor y puede desanimarles. Roth escribe siempre de lo mismo, de la caída del imperio austro-húngaro; a veces le da para potentes historias (La marcha Radetzky, su mejor novela), para breves pero intensas fábulas (La leyenda del santo bebedor o La cripta de los capuchinos), o para leves historietas como esta del conde Morstin), un noble nostálgico que se opone a las nacionalidades y mantiene en su casa un busto de su Majestad hasta que le obligan a quitarlo. Estas editoriales pequeñas y selectas aprovechan el prestigio de autores serios y muertos (preferentemente) para consolidar su catálogo, pero se me escapan los motivos para publicar esta pequeña redacción de 60 págs de forma asilada.