Mary Ann Clark. Cuando acabe el invierno

CLARK_InviernoCuando acabe el invierno comienza donde dejamos a Mary Ann Clark en Una biblioteca de verano. Ha fallecido su marido en 1956 y la escritora tiene que volver a reconstruirse. Nomadismo cosmopolita (Jerusalén, Londres, París, Nueva York, Suiza), profundidad en la amistad con otras personas y, naturalmente, los libros. Pascal, La Rochefoucauld, Vauvenarges (“El recuerdo de la felicidad no produce felicidad, pero podemos aspirar a una alegría pequeña cada día si la felicidad no se amarga”), La Fontaine, Chamfort. Y sobre todo Virginia Woolf.

El libro es escueto y muy personal (íntimo) como el anterior, aunque quizás con un tono más poético. Sus reflexiones sobre la condición de mujer, lejos de un feminismo barato, la importancia de la redención por el amor y el valor de apoyarnos en los demás son algunos puntos de interés que dan valor a este librito.

Unas memorias muy leves en cuanto a hechos, ideas e impresiones, pero de agradable lectura porque muestran a una mujer sensible e inteligente.

Por favor, cuida de mamá. Kyung-Sook Shin

KYUNG_MamáUna familia surcoreana de pueblo, cinco hijos. Todos se abren paso en la vida, incluso bien. Cuando los padres, mayores, visitan a los hijos en Seúl, la madre desaparece en la estación de metro.

Un narrador se va dirigiendo en segunda persona a varios de los protagonistas (la hija escritora, el hijo mayor, el marido) que van recordando, mientras la buscan, quien fue realmente su madre para ellos. Una mujer dura y sacrificada que sólo ha vivido generosamente para los demás. Hacía lo que había que hacer, independientemente de sus gustos. Su nombre casi ni aparece en el libro, es simplemente “mamá”. Caen en la cuenta de que ella también era una persona con sus propios gustos, salud y sueños. Todos sufren porque no saben si podrán ya hacer algo más por ella o decirle lo que sienten.

Una historia tierna (no sensiblera) y llena de humanidad con la que nos identificamos fácilmente. Un canto a la figura de la madre y un acercamiento a la cultura de un país poco conocido.

La cámara oscura. Sueños de Perec

PERECPerec me parece un escritor muy original e interesante, a falta de leer aún su obra magna La vida, instrucciones de uso.

Ahora me prestan una obra muy menor en una preciosa edición (como todas las de Impedimenta). Se trata de 124 sueños que tuvo el autor entre 1968 y 1972. La mayoría no tienen sentido y no hay nada de los experimentos lingüísticos que han hecho famoso al francés. El libro es una soberana tontería, que jamás se hubiera publicado si el firmante no fuera un escritor de prestigio. Se nos anuncia como “lleno de sorpresas y asociaciones inesperadas” pero yo he debido perdérmelas todas. A menos que estén en las partes que no he leído.