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ebookAviso importante:

En este blog comento lecturas. No es un sitio para descargar libros. A veces he seleccionado algunos e-book y he proporcionado el enlace a donde los tengo. Casi todos los he sacado del lugar de costumbre. Es inútil buscar un enlace de descarga en cada comentario a las cosas que leo u hojeo. Feliz verano.

Chesterton y su padre Brown

BrownEsta es la primera colección de relatos de Chesterton con el padre Brown como protagonista. Tengo una complicada relación con este autor y, como me temía, leída la mitad de los doce relatos, este libro no la va a arreglar.

Una mezcla de paradoja, psicología, crítica social y misterio. Brown es un sacerdote escocés de aspecto anodino y poco distinguido buen conocedor del mal y de la condición humana. Administra secretos y reparte el perdón de Dios. La ambientación y presentación de los personajes muchas veces es mejor que el mismo caso y su resolución. Lo inglés, lo francés, los comentarios perspicaces aquí y allá de Chesterton, el hincapié en lo racional (y sentido común) de la fe cristiana, son muchas veces lo más interesante.

Suelen ser crímenes ingeniosos, muchas veces sin sangre. Aparece Brown y resuelve el rompecabezas. He tenido que esforzarme para terminar cada uno de seis relatos pero sé (y lo comprendo) que este tipo de literatura tiene su público. Para mi –de todas formas- que la narrativa no es lo suyo.

Gente de Pemberley. Marie-Laure Sébire

PemberleyOrgullo y prejuicio puede ser el libro más famoso de la más famosa escritora inglesa. A falta de leer aún cuatro de las seis novelas de alguien que admiro más que amo, llega a mis manos una continuación de las vidas de los Darcy y los Bennet. Si la novela de Austen apenas abarca el arco de un año, esta se inicia en 1813, tras la boda de Elizabeth y Fitzwilliam y recorre toda su vida y las de sus tres hijos.

Superada la inevitable suspicacia inicial, lo digo ya de entrada, el libro es bastante digno. Se entra pronto en la historia porque no hay graves rupturas con lo anterior. Están logrados el tono, el lenguaje, la mirada psicológica y la temática. Esta es, como no podía ser de otra forma, el matrimonio, la familia en sentido amplio: enamoramientos, bodas, el papel de la mujer en la familia y en la sociedad, relaciones padres-hijos, muertes. Otro asunto es la vida social en el entorno rural de gente adinerada: encuentros, ocio, chismes, roces.

La pareja Darcy es interesante y también lo son sus hijos. Son todos valiosos humanamente, saben la clave del éxito en las relaciones y educan bien a sus hijos. No hay una receta para la felicidad pero no es difícil explicar dónde no está. El libro, para alérgicos a ciertos clichés de la novela victoriana, no es pasteloso, ni melodramático, ni ñoño, ni hay moralina. El lenguaje es formal, porque los ingleses lo son, y más en esa época, pero no molesta una vez puestos en situación. Me parece meritorio el esfuerzo de una persona del S. XXI por reproducir este estilo.

Salter. La última noche

SALTER_última nocheEstos relatos de Salter están muy en la línea de la narrativa corta norteamericana de fama. Claros, directos, secos, duros, visuales, sobrios y con frecuencia desinteresados del final. Un tipo de literatura que siempre me gusta leer.

El tema aquí suele ser la vida cotidiana matrimonial y, más en concreto, la infidelidad. El engaño se presenta, pocas veces lo he visto con tanta contundencia, como algo prácticamente inevitable. El planteamiento de fondo resulta brutal, por más que de vez en cuando algún personaje enuncie algo mínimamente constructivo:

La frase usada con exceso, cierto hábito al comer, incluso esa prenda de ropa favorita… un don era el resultado de un ruego para que el otro renunciara a esa cosa en concreto. No podías pedirle que hiciera algo, sólo que dejara de hacerlo.

No sabía que la verdadera felicidad consiste en tener lo mismo todo el tiempo.

La escritura es de calidad y Salter nos regala en algunos cuentos brillantes sorpresas, recurso convencional pero que el lector agradece para tragar mejor este “paso del desierto” por las relaciones maduras. Ni uno solo de sus personajes entiende el amor. El último relato es tremendo e inolvidable.