Bolaño, del Árbol y HP V

BOLAÑOUna novelita lumpen es un libro menor de Bolaño, que se le puede perdonar porque es Bolaño, era pobre y no se puede estar siempre al cien por cien. De todas formas es breve y mejor que lo mejor de muchos escritores vivos.

El premio Nadal de este año ha podido conmigo. Una de las historias más desagradables que he leído (entiéndase “leído” en sentido muy amplio) en los últimos años. Un catálogo de atrocidades y despropósitos. Me atrajo al principio el drama del poli de nombre imposible, pero todo empezó a derivar enseguida hacia la truculencia, el sexo explícito y gente muy rara. Pero que muy rara. La víspera de casi todo se llama.

Me ha costado terminar en los desplazamientos el audiolibro de HP V. Voy a dejar tiempo para los dos últimos para no estropear esta revisita.

Barnes y Martín Descalzo

BARNESAntes de buscar lo último de Barnes (Shostakóvich) me zampo dos cosas suyas breves que tenía por ahí: Niveles de vida, y El perfeccionista en la cocina. En el primero reflexiona sobre la muerte a raíz de la de su mujer. Dice cosas muy bonitas junto a otras despistadas y desgarradas. El segundo es divertido y agradable de leer, incluso para los que no tenemos el menor interés por los temas que toca.

Razones para el amor es el primer libro que leo de Martín Descalzo, sacerdote-periodista, y me ha gustado mucho. Son artículos sobre el amor (razones, las llama). Positivo, profundo, simpático, claro, atractivo, bastante más leído de lo que me esperaba (con todo respeto hacia el periodismo). He marcado muchos párrafos en el Kindle y me he conseguido inmediatamente los demás de la serie. Muy recomendable.

Buenos diaristas españoles

LLOPLeña al fuego es el diario de 2003 de García Martín. Como anuncia el autor: sátira de la feria de las vanidades literaria, índice de lecturas, ciudades, obsesiones e insomnios. Inteligencia impertinente, buenas citas, sueños un poco pesados (yo me los salto directamente), recomendaciones de lecturas (Cartas venecianas de Byron, Colette,..) y consejos inatacables (“Ni un día sin un libro apasionante”). La parte de su vida que nos deja ver no deja de ser globalmente favorecedora. Sólo me queda uno de estos libros tan adictivos que solicitar al préstamo interbibliotecario. ¿Luego?….

Otro diario que me ha encantado, el cuarto de Llop, El Japón en Los Ángeles. Otro estilo. Más intelectual, menos anecdótico. Corresponde a los años 1996 y 1997. Su padre en su 40 cumpleaños: “no dejes que las cosas te pongan de mal humor. No es que se viva peor, es que se vive menos”. O esto otro: “Devolver mal por mal no restaña sino que aumenta el propio dolor, nos afea y añade otra dosis de mal al mundo”. Me anoto (vago, pero propósito) Las Memorias de Spender, Las de Gore Vidal y leer algo más de sus maestros (Chatwin, Modiano). El relato de sueños, y muchas cosas de arte o de Mallorca también me las salto un poco.