De Quincey y su lucha contra el opio

• No he leído ninguna novela de Henry MILLER, pero me han atraído sus memorias librescas (Los libros en mi vida). Habla de sus autores favoritos, de los aún pretendía leer y de los que no había leído. Todo con bastante pasión. No puedo coincidir menos con sus intereses e influencias, pero me gustan estas apasionadas defensas de lo libresco. BIEN.

• Aprecio la inteligencia y el humor, también cuando no coincido con la visión de la vida de algunos autores. Así, he disfrutado con BROWN (El mundo según Groucho Marx) y con una espaciada relectura de BIERCE (Diccionario del Diablo). Hay que tomarlos por lo que valen, sin pretender buscar ninguna inspiración para la vida (son gamberros cínicos, cáusticos y materialistas). BIEN y NOTABLE.

DE QUINCEY (Confesiones de un inglés comedor de opio) es un clásico, muy admirado por Borges. Se suele destacar del libro su sinceridad, además de su apreciable buen estilo. El relato memorialístico de una obsesión que, afortunadamente, supo afrontar a tiempo. BIEN (alto).

El inolvidable Lorenzo de Delibes

• Una bonita historia corta de BARICCO (Novecento). El pianista del océano. Un relato con pasión, inventiva y originalidad. 

• La novela de moda de COGNETTI (Las ocho montañas) está bien. Pero es larga. El padre y el hijo, el amigo, la montaña. Algunas ideas interesantes relaciones bien descritas….pero también paja.

• El inclasificable último libro de MUÑOZ MOLINA (Un andar solitario entre la gente), uno de los autores españoles que más valoro), cansa un poco. El autor piensa, lee, anda y recuerda. Inteligencia fértil y vasta cultura. Arriesgado, original, inteligente, sólido. Pero también repetitivo, algo espeso y  muy minoritario. 

• En busca de satisfacción fácil, recurro a relecturas seguras (DELIBES, Diario de un cazador) o a cómodos y entretenidos thrillers (BALDACCI, Los inocentes). El inolvidable Lorenzo no defrauda y las complejas y eléctricas tramas del americano tampoco. (Tiene gracia, Delibes y Baldacci en un mismo párrafo).

Novelas cortas de Zweig, apuesta segura

• Tiendo últimamente a leer ficciones cortas. Los norteamericanos son buenos en esto. He leído por primera vez a GAUTREAUX (El mismo sitio, las mismas cosas) y a AYERS LAWSON (Virgen y otros relatos). los dos hacen piezas relativamente largas. El primero me ha gustado más, y especialmente el que da título a la colección. Ambientes rurales, pequeñas y grandes tragedias, realismo. La segunda es áspera y está algo obsesionada con lo sexual. Las cinco historias están bien construidas pero dejan mal sabor de boca. BIEN y APROBADO.

• También he terminado los relatos que no había leído de BORGES, sus últimos (contenidos en El oro de los tigres -que también incluye poesías-, El libro de arena y La Memoria de Shakespeare). Todos tienen calidad, sorpresas y afilado lenguaje. Inevitablemente hay repeticiones y no todos son sobresalientes. BIEN.

• Releo cuatro novelas cortas de ZWEIG, empujado por el entusiasmo de un amigo que acaba de descubrirlo (Mendel, el de los libros, Carta de una desconocida, Novela de ajedrez y Veinticuatro horas en la vida de una mujer). Todas están bien, personajes apasionados, pero me reafirmo es que es mucho mejor biógrafo-ensayista-memorialista. En todo caso, es una apuesta segura. BIEN.