Connelly. La habitación en llamas

Con pocas ganas, por entretenerme un poco, por lealtad, el último caso publicado del Detective Hieronymus Bosch, de la Unidad de Casos Abiertos del Departamento de Policía de Los Ángeles.

Cinismo, “todo el mundo cuenta o nadie cuenta”, mantener el impulso en una investigación, escuchar la escena, la sensación fantasmagórica (especie de presencia de aquellos que habían sido asesinados).

Connelly nos hadado muchos buenos momentos con Bosch, pero ya es hora de que su plan de jubilación postergada se convierta en definitivo.

Beau Geste de P. C. Wren

Esto se está convirtiendo en una pequeña maldición, y voy a terminar no releyendo libros que me gustaron mucho hace años. Ahora me apetecía leer las dos continuaciones que no había leído de Beau Geste y releo antes,  lógicamente, la primera de la serie. No sólo no pienso seguir con las demás, sino que me ha costado terminar ésta. El comienzo es muy bueno, todo el asunto de qué paso en el fuerte africano y la desaparición de la joya. Desde ahí hasta la aclaración del enigma se hace muy largo. Cada vez estoy menos para novelas. Van a terminar teniendo razón Léautaud y Pla. Y me fastidia.

Mitología según Fernán Caballero

Cae en mis manos esta Mitología de Fernán Caballero, en la que repasa dioses, héroes y semidioses griegos y hombres célebres de Grecia. Homero, Zeus, Temístocles y Pericles mezclados en un totum revolutum algo demente pero tolerable. Haciendo abstracción de los “cúpole” y “enamorose”, y de muchas simplificaciones y estridentes juicios de valor, el conjunto es simpático y válido como primera introducción. Sabremos cuantas son Las musas, cuales los 12 trabajos de Hércules y el sentido de algunas locuciones de uso corriente tomadas de la mitología. Los mitos no tienen que ver con la verdad sino con la literatura, y no hay que pedirles más, así están bien y sólo por eso merece la pena conocerlos.