Mihura. Memorias

MIHURA_Mis_memoriasLibro absolutamente singular. El humor que exhibe Mihura está basado en al exageración, el absurdo, la imposibilidad, hay que suspender toda lógica o cerrarlo. Su ama de cría hace exhibiciones por provincias: en una plaza de toros alimenta a 200 o 300 niños, vivos por la parte de arriba y muertos por la de abajo. Ante esto solo caben dos cosas: o te va o no te va. Lo bueno es que puede saberse desde la primera página y desde ahí ahorrarse o disfrutar de la lectura. Ese tono le permite en el fondo reírse de todo y de todos (el mundo del teatro, el corsé de las mujeres, los duelos, los periódicos, París,…un torero con gafas de lejos y de cerca que se las cambia al entrar a matar…).

Yo me quedo con los dos capítulos finales, el XXIII y el XXIV donde habla de La Codorniz y del humor.

La ironía es de mala educación, es obra del mal genio, del rencor, de los celos, del resentimiento. El irónico es agrio, antipático, es un aguafiestas que llega a una casa convidado y dice cosas desagradables a la gente, sin necesidad. Pretende asignarse una misión moralizadora y por eso es impertinente, con impertinencia de viejo gruñón o de convaleciente de la gripe.

El humor es un capricho, un lujo, una pluma de perdiz que se pone uno en el sombrero. Un modo de pasar el tiempo. El humor verdadero no se propone enseñar o corregir, porque no es esta su misión. Lo único que pretende es que, por un instante, nos salgamos de nosotros mismos, nos marchemos de puntillas a unos veinte metros y demos una vuelta a nuestro alrededor contemplándonos por un lado y por otro, por detrás y por delante, como antes en los tres espejos de una sastrería y descubramos nuevos rasgos y perfiles que no nos conocíamos. El humor es verle la trampa a todo, darse cuenta de por dónde coger las cosas. El humorismo es lo más limpio de intenciones, el juego más inofensivo, lo mejor para pasar las tardes.

La desaparición. Krabbé

KRABBE_DesapariciónRex y Saskia son dos jóvenes holandeses que emprenden unas vacaciones. Mientras repostan en una gasolinera ella entra para comprar algo y no vuelve a encontrarse con su novio. Raymond Lemorne es un padre de familia normal, profesor de química en un instituto que paralelamente se entretiene en juegos mentales y fantasías algo alejados de su perfil. 8 años después hay posibilidad de que Rex sepa qué ocurrió con Saskia.

Breve e intensa novela (llevada al cine dos veces). El estilo, la historia y el número de páginas invitan a una lectura de una sola vez. La eficacia narrativa de Krabbé ya quedó demostrada con El ciclista: economía de medios, no aburrir ni un instante al lector, suspense. El final es bastante sorprendente.

¡Tierra, tierra! Memorias (II) de Marai

MARAI_Tierra_tierraSegundo tomo de las memorias de Marai, que cuenta desde que los alemanes invaden Hungría (III.44) hasta que el escritor deja el país definitivamente (VIII.48). Es la continuación de Confesiones de un burgués.

Escrito veinticinco años más tarde de los acontecimientos que relata, desde su exilio en San Diego, el tema del libro es la opresión comunista, la descripción angustiosa del clima de asfixia que le impulsó a la decisión dramática de dejar para siempre su tierra (que no su lengua).

Marai es un testigo privilegiado (por su inteligencia y su capacidad de contar las cosas) de hechos hoy muy conocidos y lo personal de estas memorias es cómo le afectó todo esto, más que el que cuente muchas cosas íntimas. El es la caja de resonancia de calidad de unos hechos políticos. ¡Tierra, tierra! Es un llanto por una Europa sin credo ni misión, la condena a un régimen (“maldad constante y generalizada e inmoralidad idiota y testaruda”) en el que no es posible vivir como hombres.

El libro es muy aprovechable, lleno de análisis certeros, brillantes comparaciones y buenas citas de otros escritores. El escritor húngaro reflexiona sobre la libertad, la estupidez, el papel del escritor en los tiempos que le toca vivir. El comunismo marcó su vida y le convirtió en un ser desesperanzado. Su agnosticismo, por otro lado, no ayudaba mucho.

A mi se me han hecho un poco pesadas tantas vueltas y revueltas sobre la dominación soviética, y me hubiera gustado saber más sobre otras cosas a las que dedica menos espacio.

Publicó también cinco tomos de Diarios. En España se ha publicado el último, correspondiente los últimos años de su vida.