Egan. El tiempo es un canalla

Bennie, Scotty, Jocelyn, Alice y Rhea componen una banda de punk rock a finales de los 70, en San Francisco. Son jóvenes con una vida despreocupada y llenos de sueños. Se vinculan sentimentalmente entre ellos o con otras personas y años más tarde sus caminos se separan, hasta llegar a la actualidad, cuando Bennie se ha convertido en un hombre importante de la industria musical y tiene una secretaria cleptómana llamada Sasha.

Egan ha compuesto una futurista novela polifónica con todos esos personajes. Lo más original es la multiplicidad de voces y el hecho de que casi todos los capítulos, que en realidad podrían leerse como relatos aislados, funcionen. Cada narrador es diferente y puede estar o no implicado en la historia, contar en tercera persona, hacer un monólogo, o dirigirse a otro personaje como si le contara el episodio a él; o puede escribir un artículo o hacer unos esquemas visuales a base de círculos y flechas (como en una presentación de Power Point). Si uno se olvida un poco de la historia de conjunto, una visión pesimista más de dónde quedan los sueños de la juventud tras tocar fondo en la vida, puede llegar a disfrutar de los golpes de humor de algunos episodios, verdaderamente conseguidos, como el de la gira suicida que un cantante acabado propone a Bennie, o el de la campaña de imagen para lavar la cara de un genocida africano.

Todo ocurre a lo largo de unos treinta años y Egan (Chicago, 1962) va saltando a su aire de unos a otros, e incluso en medio de un relato puede ofrecer un resumen del resto de la vida de alguno de los personajes hasta su muerte. Toda esta singularidad narrativa resulta al principio algo desconcertante, pero no entorpece la lectura una vez que se acepta. Parece una apropiada elección para inaugurar la nueva colección (Tour de force -proeza, en castellano-) de la selecta editorial Minúscula.

El libro ha llamado la atención en Estados Unidos y se ha hecho con dos importantes premios nacionales de ficción, el National Book Critics Circle Award y el Pulitzer.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

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