La señorita Julie. Strindberg

STRINDBERG_JulieUna de las obras de teatro más conocidas del escritor sueco. Julie la señorita de la casa, Jean el mayordomo y la criada. Julie es impulsiva, romántica y caprichosa. No da muestras de grandes luces. Él es un aprovechado, un ser ambicioso y orgulloso. Julie representa para él la imposibilidad de salir del círculo donde nació. Pero se presenta una oportunidad.

Lucha de clases y géneros, arriba y abajo. Relación entre rango social y bondad moral, si es que la hay. La criada dice a Jean en un determinado momento una gran verdad: “no nos sirve de consuelo que ellos no sean mejores que nosotros”.

A mi me ha parecido todo un poco estridente y apresurado. Strindberg quería mostrar la multitud de cosas que hay siempre tras los actos humanos y eso desde luego se advierte en la trágica determinación final de la protagonista.

No es una lectura imprescindible.

Tinto de verano I. Elvira Lindo

LINDO_Tinto_1Tinto de verano recoge las colaboraciones diarias que escribió Elvira Lindo en El País en agosto de 2000. Casualmente varias de ellas las leí el día que se publicaban y recuerdo que me hacían bastante gracia. Así que ahora me he hecho con el libro digital (y con el dos y el tres) y he pasado un rato divertido con sus ocurrencias.

Frescura, humor, sinvergonzonería, cierta mala leche, sarcasmo inteligente, coña gaditana y las verdades del barquero. Realidad y ficción autoalimentadas, caricaturas de seres de carne y hueso. Una mujer-personaje que cuenta cosas de su agosto en el campo, de su familia, de sus neurosis, insatisfacciones e inseguridades. Socióloga perspicaz e intelectual en ciernes, en su vida están Bashevis Singer y la preocupación por el peso, el cariño por los suyos y el deseo de matarlos. Lo profundo y lo superficial. Un irreverente retrato de familia con mucha gracia que trata sobre las cosas pequeñas de la vida, y, en el fondo, sobre la felicidad.

Es estilo directo y coloquial. Leído uno se ve claramente si el libro gusta o no.  Alguno de sus Manolito Gafotas he leído, y también alguna de sus novelas “normales”. Me gustan mucho más estos artículos.

Aerolitos de Ory

ORY_AerolitosComo se dice en el prólogo de este libro, hay varias maneras de leer los aforismos:

  1. buscar en ellos una confirmación de los propios pensamientos.
  2. tratar de descubrir pensamientos que no se han tenido nunca y enriquecer así el propio fondo.
  3. leerlos (la mejor manera) solamente como se mira una flor, sorprendido por su perfume.

Ory (siempre según el –amigo- prologuista) es prosa inspirada, eminentemente poética, y debemos escuchar al poeta como si nadie antes hubiese jamás hablado.

Vean que no hay que leer nunca las presentaciones de los libros antes del texto. Si no, qué cara se les quedaría leyendo luego tonterías como estas:

El ámbito del ámbar.
En Burdeos: Hölderlin (1802) – Goya (1824)
Vivimos lo fantasmáltico.

Sólo tienen pase algunas imágenes:

El oro es la basura del sol.
Las rosas son radiografías de esqueletos de ángeles.
Los ojos son las manos del cerebro.
La poesía es un vómito de piedras preciosas.
La sangre es la nieve del fuego.

O algunas consideraciones sobre el oficio de escribir:

Sé poeta un instante y hombre todos los días.
Si quieres procurar un estilo a tu obra procura coherencia en tus sentimientos, no en tus frases.
A veces la inspiración dura lo que tarda un ratón en atravesar un espacio libre entre un mueble y otro.
Un poeta no puede contestar nunca nada. El es la esfinge. El hace preguntas.