Wroe. El chef

WROE_El_ChefWroe ha sido chef y ahora escribe en periódicos sobre comida. Esta es su primera novela. Intenta explicar desde dentro en clave humorística y escandalizante el mundo de la cocina profesional. El narrador quiere dedicarse a la escritura pero no tiene dinero, así que entra a trabajar como pinche en un restaurante londinense. Allí se encontrará con el terrible chef Bob y urdirá con los otros empleados un estrafalario plan para desbancarlo.

La novela es puro diálogo, lleno de palabras malsonantes, obscenidades y situaciones un poco locas. Wroe quiere ser divertido e ingenioso pero sólo es vulgar.

Cómo aprendí a leer. Desarthe

DESARTHE_Aprendi a leerBreve y jugoso libro de memorias sobre la delicia del aprendizaje, la narración de cómo la autora consiguió encajar dos piezas de imposible incompatibilidad: su rebelde rechazo a la lectura y su clara vocación por las letras, como creadora y como traductora.

Es curioso que hable de librofobia alguien que había leído a los quince años a Duras, Camus y Faulkner, por ejemplo. Luego vino la epifanía flaubertiana en la Escuela Normal Superior (aunque no explica bien en qué consistió, es algo relacionado con aprender teoría literaria). Superó afortunadamente las diferencias que veía en si misma (mujer, hija de emigrantes judíos, no sentirse suficientemente francesa, etc). Balzac por fin, Ozick, Bashevis Singer. Finalmente, la tarea de traducir.

Me he apuntado lo que explica de los cuatro sentidos de la palabra:

P’shat: el evidente, el significado más inmediato;
Remez: el alusivo, lo sobrentendido, lo que se deduce;
Drosh: el inducido, interpretado, investigado;
Sod: el secreto.

Gerhardie. Los políglotas

GERHARDIE_PolíglotasTras la Primera Guerra Mundial un joven inglés de 21 años llega a Tokio para reunirse con unos parientes de lo más originales. A partir de aquí historias y peripecias farragosas y con un sentido poco claro donde se mezclan las relaciones de sangre, la vocación de escritor, la ridiculización de la vida militar y de la guerra, la muerte y el sentido de la vida.

A pesar del elogio al autor de muchos escritores ilustres (Borges entre otros) y de ser esta su mejor novela, “obra maestra subterránea de la literatura inglesa”, con el “sonido inconfundible de lo humano”, etc, a mi me ha superado por completo. La he despachado por la vía rápida y a otra cosa.

Cuestión marginal: no tengo suerte en todos mis últimos intentos con Impedimenta, por mucho que me gusten sus libros como objeto.