Apaches. Oakley Hall

HALL_ApachesEl western sigue teniendo su público. El escenario es propicio para la aventura y el drama extremo, la civilización es mínima y la ley y la autoridad limitadas. Matar o morir sin contemplaciones por una mujer, un puñado de reses o unos acres de tierra.

Más allá de la fórmula, las novelas de Hall dignificaron un tipo de historias encasilladas con frecuencia en el puro entretenimiento, dotando de complejidad a los personajes y acercándonos a una época donde no todo era blanco o negro, como han querido muchas películas y abundante literatura de kiosko. Su mejor libro fue sin duda Warlock. Bad Lands y Apaches (1986) son inferiores pero tienen calidad.

En esta tercera novela la acción transcurre en Nuevo México, en la década de 1880, en medio de las sangrientas guerras del condado de Madison. Los protagonistas son un teniente de caballería, un pistolero, un sheriff y, naturalmente, la femme. Los conflictos: la posesión de unas tierras (el clásico enfrentamiento ganaderos-terratenientes), las tensiones fronterizas USA-México y las subidas y bajadas de turbulentas pasiones amorosas. Al mismo tiempo, la tribu apache gobernada por Caballito huye de su reserva y busca cabalgar de nuevo con libertad.

Todo resulta familiar (fuertes, cantinas, caballos, colts, whisky y soldados), hay viveza y buen ritmo, abundante diálogo y acción continua. Un digno entretenimiento que cabe considerar (siempre que se haya leído ya Warlock).

Coixet. La vida es un guión

COIXET_Vida_guiónHasta donde conozco (que no es mucho), para mi está el cine español, de un lado, y, de otro, Isabel Coixet. Sólo he visto dos de sus pelis (y su contribución a Paris, je t’aime) pero lleva años firme e intocable en mi élite particular. Así que en cuanto he visto este librito no me he podido resistir.

Es un ramillete de textos y entrevistas, a duras penas un libro en realidad, donde la realizadora se nos muestra tal como es. Los temas son el cine, la vida cotidiana, la violencia contra mujeres. Una Coixet un poquito gruñona, muy de izquierdas, nada solemne, divertida (se ríe de todo y de sí misma primero), con ideas. Recuerdos de infancia, obsesiones, miedos. Con cosas muy pedestres (“La culpa de todo la tienen los curas”, “Los pobres, pase lo que pase, pringan más que nadie” o la comparación Semana santa-Ku Klux Klan) alternadas con verdades como puños (“Se puede escribir un guión sobre cualquier cosa, pero un guión no puede ser cualquier cosa”, “(…) si bien el arte contemporáneo no ha muerto, sí que está muy cansado, el pobre”).

Me gustaron mucho Mi vida sin mi y La vida secreta de las palabras, un cine muy de mujeres, de gente de a pie, intimista, intenso. Igualmente inolvidable (sobre todo estéticamente) Deseando amar, de su adorado Wong Kar-Wai, muy citado en estas páginas. Es una mujer con talento y con una idea clara sobre qué se puede conseguir con una película. Al mismo tiempo, una persona que sigue aspirando a cambiar algunas cosas. Inspiradora.

El escritor según Bukowski

BukowskiPoema “Así que quieres ser escritor”:

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.

Continuar leyendo «El escritor según Bukowski»