Línea roja. García Martín

JLGM_Línea_rojaUna hoja roja anunciaba en las cajetillas de papel de fumar que se estaban terminando. Delibes se inspiró en esto para titular una de sus novelas. García Martín, al borde de los 60 años, considera que va a atravesar una barrera no desdeñable. Esta última entrega de sus Diarios contiene las entradas correspondientes al año 2009.

Viajes, aforismos, libros, lo que le gusta, lo que no, castillos en el aire, conversaciones y periódicos, trenes y librerías, el cine. Una historia que le cuentan, algún nuevo elemento para sus compulsivas colecciones, una anécdota, algún chisme (pocos) de la actualidad literaria, curiosidades que descubre y nos cuenta, una inscripción que le llama la atención, recuerda un poema. Como dice en el prólogo, basta abrir uno de estos libros por tres páginas al azar y si uno no encuentra cosas que le interesen, no es su libro.

A mi me parece un autor casi siempre entretenido, abierto e infinitamente curioso. Sin miedo a decir lo que piensa (o parte, al menos). En algunas cosas esenciales diferimos, como ya les he comentado, pero en otros campos lo considero muy estimulante y ameno.

Un par de detalles. En la iglesia de San Donato, Piazza delle Erbe (Génova) se encuentra con este Cantico di un anziano:

Benditos aquellos que me miran con simpatía. Benditos aquellos que comprenden mi caminar cansado. Benditos aquellos que hablan en voz alta para disimular mi sordera. Benditos aquellos que aprietan con calor mis manos temblorosas. Benditos aquellos que se interesan por mi lejana juventud. Benditos aquellos que no se cansan de escuchar mis historias tantas veces repetidas. Benditos aquellos que me regalan algo de su tiempo.

O esta guía de lectura para sus diarios:

Me gusta jugar un poco con él con el lector distraído. En lo que escribo, casi todo lo que parece ficción, es autobiografía, pero en cambio casi todo lo autobiográfico resulta rigurosamente inventado. Pero el lector atento no se confunde nunca. Sabe que todo es verdad, o lo que es lo mismo, literatura.

Tenga usted éxito en su muerte. Hadjadj

HADJADJ_MuerteTermino este libro de Hadjadj entre aturdido y desbordado. Demasiados asuntos para mi gusto, demasiadas referencias y demasiadas páginas. Es agresivo, brillante en algunos momentos y un petit peu arrollador.  En esencia coincido con muchas de sus valoraciones y juicios, pero no sé cómo lo verá el que piense de otro modo y de pronto le caiga encima este vendaval y le dé con media colección de La Pléiade en la cabeza.

Hadjadj es un intelectual francés católico de combate. Da clases de filosofía y de literatura, en un colegio privado y en un seminario. Casado con una actriz, cinco hijos. Ascendencia judía, nombre árabe y converso desde 1998. Ensayista y dramaturgo. Tiene tres libros más que le conozca en los que habla de ateísmo, sexualidad y difusión de la fe. En España “le editamos” en Granada.

El asunto aquí es la muerte. Anti-método para vivir en cinco capítulos: el tiempo, el miedo, suicidio y eutanasia, asesinato legal y terrorismo, muerte de Dios y nihilismo. En general no es espeso. A veces incluso divertido-irónico. Es valiente, provocador y lúcido y hace pensar. Va con todo tipo de artillería: intelectuales católicos franceses, cuentos rabínicos, apólogos taoístas y novelas. Por supuesto Sagrada Escritura y padres de la Iglesia.

Echenoz. Correr

ECHENOZEchenoz cuenta a su aire la vida de Zatopek, el mítico corredor checo de los cincuenta. Era invencible en los 5.000, 10.000 y otras pruebas de fondo. Un ídolo nacional y un personaje recio, tranquilo y sonriente. Ya retirado, apoyó un cambio político hacia una mayor libertad y fue represaliado por ello.

Me ha parecido interesante el narrador desconocido de esta crónica, que interviene continuamente con giros coloquiales y, al mismo tiempo, nos ofrece cuando conviene los propios pensamientos de Zatopek.

Es un libro ligero que me ha sabido a poco. La parte deportiva es interesante, la humana escueta y la político-sociológica casi anecdótica. No sé exactamente lo que pretendía Echenoz con este libro biográfico (una prueba de la elástica definición de “novela”) que se lee de un tirón pero que se concluye con un encogimiento de hombros y un interrogativo ¿y?

Probablemente me haya perdido alguna extraordinaria elipsis o alguna despiadada ironía (¿contra los opresivos regímenes comunistas?). En todo caso un rato agradable, y a otra cosa.