Virutas de taller, I. Miguel D’Ors

D'ORS_Virutas_1Este libro es tan bueno como el anterior (en mi orden de lectura) aunque ya lo he leído sin la sorpresa de la primera vez.

Definir el género es imposible: Apunte filosófico, Diario, Crónica, Ensayo, Crítica, Aforismos, Comentario de actualidad, Anecdotario, Reflexión cultural. D’Ors es muy cuidadoso con lo que escribe, valiente con lo que dice y profundo en sus apreciaciones. Si estas son las virutas, ¿cómo serán los muebles que está componiendo? Como estos los voy a catar poco (poesías y críticas académicas sobre intereses literarios que no son los míos), a mi con las virutas me basta y sobra.

Aquí se habla mucho de la vocación poética (“Capacidad de percibir y expresar el mundo poéticamente, es decir, con intuición, imaginación, novedad y exactitud; en una palabra: con belleza»), se desmontan tópicos políticamente correctos y se denuncian famas injustas. Se habla del Quijote, de algunos pasajes del Evangelio y de poetas vivos y en activo.

Un ejemplo, miren lo que dice de Pla, un diarista espléndido y justamente famoso. Les resumo: Ejemplo perfecto de una chatura de espíritu muy típicamente catalana, caracterizada por una conformidad materialista y estética con la realidad de este mundo, y una disposición a disfrutar de él lo más posible. Eso sí, repudiando todo lo que sea exceso y escándalo (el seny). Estupendo prosista sobre todo en lo descriptivo (arte para encontrar los adjetivos), lo malo es que muchos lectores actuales estén admirando en él su deplorable actitud vital.

El escritor en su paraíso. Angel Esteban

ESTEBAN_Escritor_paraíso30 escritores relacionados con el mundo de las bibliotecas. Un esencial repaso de la vida de cada uno, de su obra y de su relación con esos lugares. Sitio de estudio, de lectura y de escritura, espacio de trabajo, punto de encuentro u ocupación para poder comer, la biblioteca era para todos ellos –eruditos, creadores o bibliófilos- un emplazamiento de irresistible atractivo.

Aparecen autores muy conocidos y otros no tanto: Cárdenas, Arias Montano, Bataille, Borges, Burton, Casanova, Fernández de Moratín, Gloria Fuertes, Menéndez Pelayo, Musil, Onetti, Proust, Vasconcelos o Vargas Llosa.

Este libro tiene muchas lecturas detrás (algunas me las he anotado: Burton, Anatomía de la melancolía; Ferrari, Borges en diálogo; Musil, Diarios; Onetti, Confesiones de un lector; King, Mientras escribo y Villoro, De eso se trata). Está escrito con oficio y pasión. Es variado y ofrece tanto información básica como curiosidades. Demuestra un interés contagioso por el papel escrito y por el que es su santuario por excelencia.

De Esteban, Catedrático de Hispanoamericana en Granada, ya había leído antes Cuando llegan las musas. Cómo trabajan los grandes maestros de la literatura, también muy recomendable.

Chesterton y su padre Brown

BrownEsta es la primera colección de relatos de Chesterton con el padre Brown como protagonista. Tengo una complicada relación con este autor y, como me temía, leída la mitad de los doce relatos, este libro no la va a arreglar.

Una mezcla de paradoja, psicología, crítica social y misterio. Brown es un sacerdote escocés de aspecto anodino y poco distinguido buen conocedor del mal y de la condición humana. Administra secretos y reparte el perdón de Dios. La ambientación y presentación de los personajes muchas veces es mejor que el mismo caso y su resolución. Lo inglés, lo francés, los comentarios perspicaces aquí y allá de Chesterton, el hincapié en lo racional (y sentido común) de la fe cristiana, son muchas veces lo más interesante.

Suelen ser crímenes ingeniosos, muchas veces sin sangre. Aparece Brown y resuelve el rompecabezas. He tenido que esforzarme para terminar cada uno de seis relatos pero sé (y lo comprendo) que este tipo de literatura tiene su público. Para mi –de todas formas- que la narrativa no es lo suyo.