Conociendo a Vargas

Entresaco de la conversación de Qué Leer con Fred Vargas en Gijón:

Una de las escritoras de novela policiaca más leídas del mundo. Renovadora del género sin excusas sociales ni histórico-culturales, mundo propio entre el surrealismo y la concepción medieval del monstruo.

Su apellido real, Audoin-Rouzeau. Su nombre completo: Frédérique. Su apellido de ficción, que comparte con su hermana pintora Jo, lo toman prestado de Ava Gardner en La condesa descalza.

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El periodista deportivo

Frank Bascombe ha protagonizado tres buenas novelas de Richard Ford. Es un novelista frustrado que se hizo periodista deportivo. Un burgués acomodado cuya receta para ser feliz es la (imposible) invisibilidad. Se considera un ser fáctico, literal, inmune al pasado, sin interferencias importantes con los demás, con los que sólo se relaciona superficialmente. Nada de confidencias con nadie. Nadie puede hacer daño realmente a nadie, sólo uno a uno mismo.

Un optimista ramplón y utópico que quiere pasar por la vida sin rozamientos. Y, sin embargo, no puede olvidar la relación más importante que ha tenido en su vida, con su mujer, y que fracasó. Y, sin embargo, acude cada semana a una quiromántica. Lo tranquiliza. Bascombe es un tipo que no sabe qué hacer con su vida y va improvisando. Lógicamente, la cosa funciona regular.

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Lo que el día debe a la noche

El otoño pasado en Francia vendió 125.000 ejemplares, premio de la revista Lire al mejor libro del año. Mohammed Moulessehoul (1955) es un ex comandante del ejército argelino que vive actualmente en Francia. Bajo el seudónimo de Khadra lleva escritos unos veinte libros. Lo que el día debe a la noche no se cuenta entre los mejores. Las historias de Khadra están muy pegadas al terreno político-religioso-social del mundo árabe y musulmán, una especie de literatura testimonial que se fija en dramas personales para denunciar los atrasos y contradicciones de una civilización que se resiste a la modernidad. Sus libros son intensos y realistas, con valores (amistad, hospitalidad, valoración de la familia) y rémoras (violencias, extremismos, opresión de la mujer), apasionados y globalmente positivos.

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