Pelecanos

Estupenda esta novela de Pelecanos, me reafirmo es que es de los americanos vivos de novela negra que más me gusta. Todo lo que ocurre, lo que se dice, lo que se piensa, es tan real y vivo que parece periodismo. Pero no lo es. Pelecanos se mueve como pez en el agua en el mundillo de la delincuencia en Washington D. C. El bisnes. En esa ciudad parece muy importante el color de la piel de las personas, y esto es un tema recurrente en Pelecanos. También está la cuestión de la libertad, y el escritor opta acertadamente por mostrar personajes que eligen, por encima de las circunstancias en las que están metidos.

El jardinero nocturno es un asesino reincidente que lleva años sin actuar. Un nuevo cadáver (negro) hace pensar en él y se ponen a ello dos ex-polis (blancos), para los que ser policía no es un trabajo sino una vocación, y un detective en servicio (blanco, pero casado con una mujer negra). Además están las tramas de dos aspirantes a delincuentes y la de un chulo y su chica que se cargan a un árabe.

Hay un poco de luz en todo este panorama: el valor de la familia, el sentido del trabajo y, como decíamos, la posibilidad de elegir. Pelecanos no se ceba con la violencia ni con el lenguaje, y los pasajes con contenido sexual son pocos y breves pero explícitos.

Contar bien una historia

De todas las cuestiones de las que se ocupa la narratología, el concepto de HISTORIA (con todos sus matices de fábula, narración, trama, intriga, tema, etc) es de los que más me interesan, junto con el punto de vista. Para mi es determinante, al examinar un libro, que me guste lo que me están contando, que me interesen los personajes, que me crea todo (literariamente hablando). Luego está que me parezca mejor o no cómo ha focalizado el escritor, o el tratamiento de espacio y tiempo que haya elegido, etc.

Continuar leyendo «Contar bien una historia»

Jetta Carleton

Estupenda novela. Otro rescate exitoso de Libros del Asteroide. Se trata de la única novela que escribió (1962) esta autora norteamericana (1913-1999).Es la historia de una familia modesta con cuatro hijas. Primera mitad del S. XX.Los buenos libros son los que consiguen expresar bien cosas en las que nos reconocemos todos. Este es un canto a la unidad familiar. El hogar como sitio al que siempre se vuelve.

El valor de saber disfrutar de cosas sencillas: el espectáculo de unas damas de noche abriéndose, un arco iris lunar, el olor de galletas recién hechas.

Tanto el conjunto como los seis individualmente están lejos de ser perfectos, pero admiten sus debilidades y omisiones, piden perdón y se esfuerzan. El conjunto resulta humano y atractivo.

Otra cosa -nada usual en la literatura reciente- es la presencia de Dios en sus vidas, con naturalidad.