Hojas secas mojadas. Isabel Bono

BONO_Hojas_secas_mojadas

Cuanto más tiempo pasa, más simple y corta se vuelve mi biografía: me levanto cada mañana, escribo lo que he soñado, me ocupo de la casa, escribo mails, barro la terraza, escribo poemas, leo, escribo.

Recopilación en forma de libro de cien prosas breves, no exactamente aforismos, extraídas de uno de los blogs de la malagueña Isabel Bono.

Juegos de palabras, reflexiones fulgurantes y melancólica sensibilidad. Hay muchos temas en torno al vivir. Para ella son importantes la luz, el silencio, la soledad, no desear demasiadas cosas (al menos materiales). Se habla con frecuencia del dolor (dulce hogar), del paso del tiempo, del amor y de la comunicación. Los pájaros y las sombras son elementos recurrentes.

Algunas me han gustado mucho, otras me han chirriado un poco y he disfrutado al tacto y a la vista el breve rato que he tenido entre las manos un libro tan bonito en su materialidad de azulejo sevillano.

Continuar leyendo «Hojas secas mojadas. Isabel Bono»

Ultimos diarios de García Martín

García_Martín_Para_entregar_en_manoTercer tomo que leo de los Diarios de García Martín, penúltimo publicado, correspondiente a 2008 y 2009. Obviamente reincido porque me interesan. Ya dije al respecto esto y esto otro.

Muchas cosas suyas se me van haciendo familiares: sus colecciones de jardines, puentes e historias de fantasmas; dimes y diretes literarios; viajes y excursiones; actos literarios; cuestionarios, aforismos, recuento de enemigos; óperas, bares, tertulias; citas y anécdotas históricas. Estos libros me parecen un bazar apasionante.

Y, sin embargo, no comparto ninguna de sus ideas sobre temas más importantes. Sus pensamientos sobre el alma, Dios, el multienamoramiento o el egoísmo me parecen provocaciones a veces pedestres,  chispazos escandalizantes de tipo wildeiano. No sé hasta donde habla del todo en serio.

Me salto todos los poemas suyos o ajenos.

Como con los otros dos, vuelvo a anotar muchas cosas para volver sobre ellas.

Wallant. El prestamista

WALLANTSol Nazerman tiene 46 años y vive como prestamista en Nueva York. Le va bien, porque se ha aliado a un mafioso que usa su negocio para blanquear dinero. Vive atormentado por su pasado (campos de exterminio nazi) y por la miseria que ve cada día. Vive con su hermana y la familia de ésta, tiene una amante, es cortejado por una mujer soltera e intenta enseñar el oficio a un joven negro ambicioso. Antes de tatuarse números azules en los brazos fue profesor universitario en Polonia y sigue leyendo muchos libros en varios idiomas.

La tortura interior de Nazerman es desoladora y convierte todo lo que le rodea en ceniza. Es sarcástico, huraño y taciturno, dice a cada uno cuanto piensa y prescinde de todo fingimiento y cortesía. Una bomba para las relaciones humanas. Está rodeado de gente hastiada que ya casi ni intenta mejorar. Hay situaciones y escenas tremendas y difíciles de olvidar.

Me ha parecido una novela seria y muy bien escrita. Al mismo tiempo muy desesperanzadora.

Wallant pertenece una brillante generación de norteamericanos judíos (Philip Roth, Malamud, Bellow, Mailer) pero murió repentinamente en 1962, con muy pocos libros todavía a sus espaldas.