Lanchester. Capital

Maquetaci—n 1La historia de varias personas que viven en Pepys Road, una calle londinense prestigiosa, sirve a Lanchester para ofrecer una ambiciosa omnivisión del moderno primer mundo. La capital británica personifica una sociedad materializada, hiperactiva y muy preocupada por el dinero. Pero en ese clima los hombres siguen teniendo que relacionarse entre ellos, y también están la enfermedad y la muerte, los sentimientos y los sueños y está el mestizaje de culturas con todos los problemas que conlleva (“en el fondo, aunque no se manifieste, a nadie le gustan los que no son como ellos”).

Roger es un financiero exitoso de la City de altísimo nivel de vida casado con un mujer frívola e insustancial; Petunia una anciana a la que detectan un tumor cerebral y de la que debe hacerse cargo su hija; Smitty, nieto de Petunia, es un artista provocador del que nadie conoce su verdadera identidad. Y los que vienen de fuera: la familia Kamal, unos pakistaníes que regentan una tienda; Zbigniew, un obrero polaco que sueña con volver –rico- a su país; Freddy Kamo, futbolista senegalés que es fichado por el Arsenal; y Quentine Mkfesi, una apátrida expulsada de Zimbabue que se dedica a poner multas de aparcamiento. Y son sólo las principales subtramas. El microcosmos de Pepys Road se ve convulsionado por el hostigamiento de un desconocido que envía a todos ellos postales con curiosos mensajes, y que obliga a intervenir a la policía.

Continuar leyendo «Lanchester. Capital»

Irritaciones librescas

gomaAyer, después de anotar lo que me interesaba, me tiré un buen rato borrando las marcas a lápiz que había dejado en un libro, antes de devolverlo a la biblioteca pública. Lo malo es que ya había tenido que borrar antes de leerlo las de otros predecesores (no me gusta la lectura «dirigida», por lo mismo que no leo nunca antes prólogos ni introducciones). Uno de lo ellos, un salvaje, había hecho sus marcas en tinta. Estas faltas de consideración en objetos públicos y ajenos me resultan irritantes por abusivas, egoístamente olímpicas e inevitablemente impunes. Como no voy a poder reprocharlo al imbécil que lo hace, lo dejo denunciado aquí, como pataleta al sol.

Ultimamente yo marco siempre con lápiz blando, sin apretar mucho, al margen, así luego localizo fácilmente y borro sin dificultad, sin dejar huella de mi paso.

Bernard Minier: Bajo el hielo

MINIER_Bajo_el_hieloBajo el hielo, opera prima del francés Bernard Minier, es un libro desproporcionado. Juzguen si no:

1. Aparece brutalmente mutilado el purasangre del dueño de una importante multinacional;
2. Hay un grupo de cuatro abusones locales del que muchos quieren vengarse y empiezan a ser eliminados;
3. En el pasado hubo una serie de suicidios de jóvenes que nunca llegaron a esclarecerse;
4. En la zona hay un psiquátrico para criminales muy peligrosos. Una psicóloga suiza empieza a trabajar ahí;
5. Se encarga del asunto un policía de Toulouse.

Y se cuenta la historia de cada asunto y persona. Demasiados ingredientes. Porque además está el psicópata archipeligroso del que todos sospechan, los compañeros del poli de Toulouse, su hija adolescente problemática, la policía local lesbiana que le ayuda, etc, etc.

La redacción está cuidada, hay atención (minuciosísima) a los personajes y se transmite bien el ambiente opresivo y siniestro del valle pirenaico, pero la historia es excesiva, y poco original.

Ha salido un segundo libro, El círculo.