Círculo de lectores

Mis sugerencias en la Revista 1/2010:

Novedades

pág. 30. Aurora boreal, de Asa Larsson
pág. 33. El veredicto, de Connelly
pág. 47. La guía del Prado. Lo que he pedido.

No son novedades pero valen la pena
pág. 8. Vida y destino
pág. 28. Los seis libros de Jane Austen
pág. 34. Todo lo que muere, Connolly
pág. 35. El Señor de los Anillos, 3 vols
pág. 42. Gomorra
pág. 45. Cuentos de Onetti, Cuentos de Cortázar, Teatro de Lorca, Novelas III de Nabokov.

Un tiesto lleno de lápices

El otro día me contó un amigo médico que ya nacen muy pocos niños en España con síndrome de Down. No sobreviven al diagnóstico prenatal. Me dio mucha pena. También se la daría saberlo a muchas familias (las conozco) felicísimas con algún hijo al que le falta un cromosoma.

Me acordé de un breve relato de Juan Farias que cuenta de un modo sencillo la historia de una familia con cuatro hijos. Uno de ellos, Nuria, es especial. Así la describe su hermano, narrador del relato.

Es un librito sencillo escrito para jóvenes pero que puede leer con mucho aprovechamiento cualquier adulto, por ejemplo, los que desarrollan, practican y consienten ese tipo de pruebas.

Hombre culto

En Bienvenidos a la fiesta han resumido en 10 puntos un discurso de Spaemansobre qué es un hombre culto.

Aquí los tres primeros:
1. Es culto quien está interesado en qué aspecto presenta el mundo desde otros ojos y quien ha aprendido a ampliar de ese modo el propio campo visual.

2. El hombre culto sabe que él es solamente “uno más”. No se toma a sí mismo muy en serio ni se considera muy importante. No extrae la percepción de su propia valía de la comparación con otros y a la vez tiene una acusada percepción de su propio valor.

3. El saber del hombre culto está estructurado. Lo que sabe tiene una trabazón interna. Y, cuando no la tiene, él trata de crearla o, al menos, de entender por qué es tan difícil conseguirla.

El resto en la propia página.