Compañía K. March

cubierta compañia k 2.inddCompañía K no es el libro que recomendaría si me dedicara a reclutar gente para el ejército profesional. No recuerdo otro libro tan antibelicista como este.

La Compañía K entró en acción el 12 de diciembre de 1917 a las 22.15 en Verdún, Francia, y dejó de luchar durante la mañana del 11 de noviembre de 1918 cerca de Bourmont.

Este libro lo componen ciento y pico de estampas restallantes, una por cada integrante del conjunto militar.

Suciedad, ampollas, bombas, guardias.
Miedo, hambre, sudor, heroísmo.
Frío, sueño, morfina, trinchera.
Agotamiento, sangre, metralla, cobardía.
Soledad, asaltos, órdenes, bayonetas .
Gritos, silencio.

Instrucción humillante y sinsentido, ganas de cortar por lo sano con todo, ¿de qué sirven el honor y patriotismo en el momento de la muerte?, el absurdo de que los dos bandos recen al mismo Dios pidiéndole lo mismo (que es a la vez lo contrario: que caigan los otros), morir antes de haber encontrado un sentido a la propia vida, las consecuencias a la vuelta de la guerra. El libro no deja respiro.

Un texto de gran realismo y viveza. Impactante. El crudo y realista relato de una situación que lleva a muchos de sus protagonistas a avergonzarse del género humano.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

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