Cejas. 8 historias sin vergüenza

Este breve libro lo publicó Cejas un año antes de morir y está en la línea de las historias recogidas en Cálido viento del Norte y El baile antes de la tormenta. Estas son más fuertes. Gente que toca fondo con problemas graves (drogas, prostitución, robo, adicciones, satanismo, alcoholismo, etc) y sale adelante con el empujón de algún amigo y la acción de Dios dentro de ellos. Están contadas en primera persona, en forma de entrevista, y son testimonios valiosos y fidedignos. El mensaje final es que nada está escrito, siempre llevamos las riendas de nuestra vida.

Luis Piedrahita. El castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable

Sólo conocía un monólogo suyo, el de la maleta, que me hizo mucha gracia. Este libro es una especie de antología del disparate sacada de etiquetas, folletos de instrucciones, prospectos de medicamentos, listas de ingredientes y cosas así. El conjunto se hace demasiado largo pero es divertido, aunque sea para picotear de aquí y de allá.

El asunto se hace repetitivo, pues casi todo viene de malas traducciones. El texto que va explicando todo –más valioso- es de un humor amable y ocurrente, trabajado, personal y original, que huye de lo fácil (negro, verde o marrón). Hay elegancia e ingenio.

Para pasar el rato.

Vidas para leerlas. Cabrera Infante

Recopilación de artículos-necrológicas-escritos varios del juguetón escritor cubano. Pirotecnia verbal y juegos de palabras (desde el mismo título plutarquiano), brillante.

Escritores cubanos (muchos homosexuales), la mayoría de segunda salvo Lezama y Carpentier; redacciones de periódicos y revistas cubanos; el arte y el poder.

Se centra en lo que ha vivido él con esos autores (a veces poco interesante para otros) pero resume también sus vidas y da noticia de sus mejores libros.

Habla además de escritores españoles exiliados en Cuba y de otros amigos no escritores.

Me he propuesto leer algo de Virgilio Piñera, de Calvert Casey, de Lino Novas y de Lydia Cabrera. Reinaldo Arenas me atrae menos.