Gustafsson. Muerte de un apicultor

GUSTAFSSON_muerte_apicultorEs la novela más famosa del sueco Gustafsson (1936), un sencillo y lírico texto sobre la agonía de la enfermedad.

Lars Lennart Westin es un antiguo maestro jubilado anticipadamente. Divorciado. Vive apartado en el campo y tiene cáncer. En una especie de diario va recogiendo su presente y reflexiona sobre su pasado.

Me han gustado las vívidas descripciones del dolor físico y algunas de las reflexiones que hace sobre el amor y el tiempo.

¿Qué es, exactamente, lo que nos enamora? ¿Es una idea que nos hacemos de una persona a la que amamos, o es la persona misma? ¿Será que nos relacionamos con nuestras propias ideas? ¿No serán nuestras propias ideas lo que amamos todo el tiempo?

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Toda nuestra vida en común descansaba sobre un sencillísimo principio, un acuerdo: Nos estaba prohibido vernos el uno al otro. Quiero decir vernos de verdad el uno al otro. Es muy complicado mantener este acuerdo durante doce o trece años, no quitarse la careta ni siquiera en momentos de irritación o cuando se siente uno muy desdichado, es como estar encerrados los dos en una habitación muy angosta y a condición de volvernos siempre las espaldas.

Los extraños. Valero

VALERO_ExtrañosPrimer libro de prosa del poeta ibicenco. Rescata de la memoria las historias familiares sobre cuatro de sus antepasados, “extraños que han habitado, con su vida y poderosa ausencia, la casa familiar”.

Recuerda y ordena todo lo que había oído, investiga y sigue sus rastros, examina documentos y reconstruye sus perfiles biográficos. La cercanía del cariño se impone a lo lejano de los recuerdos, indirectos además, y queda compuesto un cuadro interesante y completo. Los cuatro vivieron alejados de la familia, por oficio, por personalidad o por circunstancias. Abuelo y tres tíos abuelos; militares, jugadores de ajedrez, bailarines o pilotos exiliados.

El estilo es cuidado y agradable, de largas frases con buen ritmo.

Cuadernos de un escritor. Maugham

SOMERSET_CuadernosMaugham escribió 15 volúmenes de notas entre 1892 (con 18 años) y 1922 (con 70), y falleció en 1965 con 91. Este libro es una selección de todo ese material. Escenas, pensamientos, diálogos, aforismos, descripciones de la naturaleza; retratos de personajes y caracteres, comentario de lecturas; pequeñas anécdotas, viajes.

Maugham se muestra poco amigo de las mujeres y de la religión y muy interesado en cambio por la amistad, el arte y la literatura. Es un gran observador (“el estudio incesante de los hombres como obligación del escritor”) y agudo retratista. Dos botones de muestra: su excelente descripción del alma rusa (viaje de 1917) y el certero retrato que hace de la personalidad de Chaplin. En 1933 viaja a España y aprovecha para criticar ácidamente los cuadros de Murillo y el valor literario de La Celestina. Estas dos últimas cosas me han gustado poco y están débilmente justificadas.

Una lectura muy recomendable.