Siciliana. Diarios de César Simón

SIMÓNSiciliana es el primer volumen diarístico del poeta levantino. Apenas un centenar de páginas donde cuenta un verano.

Dunas, siestas, silencios, el mar, retozos amorosos. Tono íntimo y a veces poético. Días de escasa actividad, frugalidad y ociosidad, vago existencialismo, el trabajo como esclavitud y agonía. Vivimos solos, la felicidad como Arcadia inencontrable. Me ha parecido todo bastante mustio y poco atractivo. Tiene volúmenes de memorias posteriores que no leeré.

Diarios de Pepys

PEPYS_DiariosHojeo ampliamente los celebérrimos Diarios de Pepys. Nació en 1633, llevó estas notas desde los 27 a los 36 años y murió en 1703. Fue funcionario exitoso y parlamentario. Las entradas estaban redactadas telegráficamente y fueron encontradas, descifradas y publicadas en 1825.

El libro tiene valor como testimonio fidedigno de primera mano de la Inglaterra del XVII. Pepys era ambicioso, capaz, trabajador, sincero y culto, y tenía arraigadas y cultivadas debilidades (vino, comida y mujeres). Anota todo lo personal y los asuntos “de Estado”: la corte, la familia real, peste, incendio de Londres, guerras con holandeses y franceses, etc.

Todo huele a vida y a verdad, de ahí su valor. Por lo demás el libro es largo, repetitivo y pesado, incluso en esta edición de Renacimiento que es una selección. A mi no me ha resultado atractivo el personaje. Interesante como documento de época, fatigoso como lectura.

Breviario de los políticos. Mazarino

Cob Prefacio a GoetheUna lectura básicamente desagradable. Es una enciclopedia de cinismo, una apología del cálculo y una fiesta del egoísmo sin escrúpulos. Justamente lo que necesitan los políticos.

Este Breviarium Politicorum secundum rubricas mazarinicas deja en pañales al Príncipe de Maquiavelo y podría ser un buen precedente del brillante pero igualmente corrosivo Diccionario del diablo de Bierce.

Astucia para conseguir los objetivos personales. Todo vale sin ninguna consideración moral que nos detenga. Disimular, conocer a los demás (que siempre son «el enemigo»), no confiar en nadie.

El libro, de 1684, se anuncia “inspirado en”, “atribuido a”. No sé exactamente cual es la responsabilidad en este texto del famoso hombre de estado francés.