Concierto para instrumentos desafinados. Vallejo-Nágera

VALLEJO-NAGERA_ConciertoUna conversación me ha llevado a releer partes de este libro de Vallejo-Nágera del que conservaba buen recuerdo. Son ocho historias de casos clínicos que llevan adheridas muchos más pacientes y situaciones. Todas componen un cuadro duro y realista de la psiquiatría en España en los 50 y 60. Es un libro atrayente y bienintencionado, que dice mucho de la calidad personal de V-N. Amor a su profesión, a los enfermos, sentido común y positivo. Lleva a cabo una buena divulgación de algunos graves trastornos psíquicos. Tiene personajes inolvidables (Higinio, el catatónico que recupera el habla; Manuel, el generoso paralítico que muere apaleado) y también otras historias más chuscas y desagradables (los locos que se van de putas, los abyectos comportamientos sexuales de algunos enfermos, etc).

A mi V-N me cae muy bien en general, sobre todo desde que leí el libro de Olaizola que cuenta su muerte (La puerta de la esperanza). Otra cosa es que sea un gran escritor. En este libro, en concreto, hay muchas escenas que pueden narrarse con muchas menos palabras y en muchas expresiones falta sencillez (prefiere arribada a llegada, y cosas así). No se puede ser excelente en todo. Como literatura de médicos me parecen de más calidad los libros de Sacks, por ejemplo. También están algunos otros de los que ya les hablé hace años.

Uhlman. Reencuentro y Un alma valerosa

UHLMAN_ReencuentroUHLMAN_Alma valerosa1932, Stuttgart. Konradin von Hohenfels (aristócrata) y Hans Schwarz (hijo de médico judío) tienen 16 años, se conocen en el colegio y nace entre ellos una intensa amistad. Son inteligencias destacadas que hablan de Dios y el problema del dolor, del sentido de la vida, que juntos viven el descubrimiento del arte y de las chicas. Un año más tarde Hitler gana las elecciones y Hans se marcha a América huyendo de la Nueva Alemania.

En Reencuentro (1960) Hans narra esta historia treinta años después de los hechos. Treinta años que ha pasado lamiendo sus heridas. Recuerda como no había encontrado hasta entonces a nadie a la altura de su “ideal romántico de la amistad, ninguno que yo admirara realmente, ninguno por el cual hubiera estado dispuesto a dar la vida, ninguno capaz de entender mi exigencia de confianza, lealtad y abnegación totales”. Conoció a Konradin en un tiempo en que “los jóvenes combinan a veces una cándida inocencia, una pureza radiante de cuerpo y mente, con un anhelo exasperado de devoción absoluta y desinteresada”.

Un alma valerosa, libro póstumo de Uhlman, es una carta de Konradin de 1944 contando desde su punto de vista ahora esa misma historia. No hay ningún hecho nuevo. Qué ocurre con él se sabe desde el final de Reencuentro.

No sé muy bien por qué he vuelto ahora a estos libritos. La historia me ha conmovido un poquito menos que cuando la leí por primera vez, quizás porque median entre las dos lecturas Memorias y Diarios mucho más desgarradores, pero es una ficción que recomiendo.

Marai. Diarios (1984-1989)

MARAI_DiariosÚnico tomo de los Diarios de Marai (publicó cinco de ellos) que puede encontrarse en español. Corresponden a los últimos años de su vida (1984-1989).

El conjunto es sombrío. Cansado, enfermo, lejos de su país desde 1948, viudo los dos últimos años, agnóstico, con poca vista, acariciando el suicidio (al que cederá finalmente).

En medio de todo esto observaciones interesantes sobre la creación literaria, sobre la muerte y el exilio, una bella y constante declaración de amor por su mujer y por la lengua húngara, cada una a su modo, las dos grandes pasiones de su vida.

Los libros de los que se rodea y a los que vuelve al final de su vida: Gibbon, Marco Aurelio, Sófocles, cartas de Mariana Alcoforado, Memorias de Sully, Cervantes. Y mucha poesía húngara.

Un buen complemento a sus dos volúmenes de memorias. Para interesados en el autor.