
He leído estos días la tercera novela de Freeman en la edición del Círculo. Los protagonistas siguen siendo el teniente de detectives Jonathan Stride, Maggie (policía que trabaja con él) y Serena (novia de Stride e investigadora privada). Como si no bastara con el psicópata de turno, se enfrentan con dos, un convicto fugado que ya conoce tristemente Serena desde su infancia, y un violador con una cara externa de lo menos sospechosa. La trama está muy bien hecha, con giros, tirabuzones y triples saltos. En vez de en Nueva York, Los Angeles o Chicago, las novelas de Freeman ocurren en Duluth (Minnesota).
Autor: Javier Cercas Rueda
Historia y discurso
ACCIÓN NARRATIVA. Cadena coherente de acontecimientos, regida por las leyes de la sucesividad y causalidad, y dotada de un significado unitario. Junto con el MODELO ACTANCIAL refleja la estructura de la HISTORIA que la novela cuenta.
HISTORIA. En la obra novelística, el plano del contenido, de la misma forma que el DISCURSO representa el plano de la forma. Prueba de la indisolubilidad de ambos está en que la HISTORIA sólo existe y es aprehensible a través del DISCURSO.
DIÉGESIS. El mundo ficticio en el que se sitúan los personajes, situaciones y acontecimientos que constituyen la HISTORIA narrada por una novela.
DISCURSO. En la obra novelística, el plano de la expresión, de la misma forma que la HISTORIA representa el plano del contenido.
ARGUMENTO. Resumen o síntesis de la HISTORIA narrada en una novela.
FÁBULA. Término que entre los formalistas rusos equivale a la HISTORIA, entendida en relación a DISCURSO.
INTRIGA. La trama interna de una HISTORIA.
TEMA. Síntesis del significado esencial de una novela, que se extrae fundamentalmente de la HISTORIA.
TESIS. La doctrina o sustrato ideológico del TEMA.
TEXTO. En general, todo enunciado o conjunto de enunciados dotados de coherencia que pueden ser analizados. Más concretamente, fijación verbal de un DISCURSO.
[Fuente: Glosario de narratología de Darío Villanueva. Selección y agrupación propias]
El Buda blanco (Tsuji)
Este libro cuenta la vida de Minoru Eguchi en la isla japonesa de Ono, desde principios del S. XX hasta que muere rodeado de hijos y nietos. Desde niño se hace preguntas sobre la muerte cuando examina con sus amigos la descomposición de un cadáver. Matará en la guerra, sus amigos y parientes morirán de modo natural, o por accidente, o por suicidio, jóvenes o viejos cercanos dejarán este mundo, y Minoru se irá preguntando en cada caso qué pasa luego con esas almas. La respuesta que más le seduce es la metempsicosis, la transmigración de almas de un cuerpo a otro, una reencarnación que hace inmortal la esencia de cada persona. Por encima de todo no quiere olvidar a los antepasados y se le ocurre construir una estatua de Buda con los huesos en polvo de todos los muertos de la isla, incluidos los de su hermano, los de Otowa, su primer amor, y los de varios amigos. Será el gran proyecto final de su vida.
La novela abunda en valores positivos, como son la búsqueda de respuesta a las preguntas clave de la existencia, un sentido en cierto modo trascendente y espiritual, el amor a la familia y al trabajo, la amistad, el deseo de darse a los demás y, sobre todo, el esfuerzo por vivir siempre una vida digna aún en medio de penosas dificultades. La muerte y el amor, los grandes temas. Minoru se enfrentará a ellos con un armazón cultural extraño para un occidental, y más para un cristiano, pero siempre con una aspiración honesta de buscar la verdad y dar un sentido a su existencia. Vive lo mejor y lo peor en todos los ámbitos de su vida (familiar, laboral, amistoso) pero lucha siempre por salir adelante. El despertar de la curiosidad sexual y la crueldad infantil dan lugar en las primeras páginas a dos breves pasajes de contenido erótico explícito y a otro de una violencia gratuita desagradable.